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La rutina que te ayuda a dormir bien

Y no pienses que es un mal que te afecta solo a ti. De acuerdo a información proporcionada por la Sociedad Chilena de Medicina de Sueño (SOCHIMES), el 80 por ciento de la población no duerme las horas recomendadas, menos del 30 por ciento tiene horario fijo para dormir y, en el mundo, solo un tercio de la población busca ayuda con un especialista cuando duerme mal, lo cual es bastante bajo, considerando que dormir poco no es el único problema, sino que la calidad del sueño también cuenta*.

Los malos hábitos de sueño causan cambios de humor, problemas de concentración en el trabajo y afectan a la salud. Para ayudarte a dormir mejor no podemos impedir que te sobresaltes con tus propios ronquidos, pero sí podemos darte una serie de consejos que te ayudarán a dormir a pierna suelta.

Un buen baño

Un baño caliente lo cura todo. Lo ideal es dos horas antes de ir a dormir y esto tiene su explicación. La temperatura corporal baja durante un baño caliente, justo lo mismo que ocurre de forma natural cuando nos quedamos dormimos.

“Sin duda, es lo mejor para un buen sueño reparador porque, además, relaja los músculos y ayuda a conectar mente y cuerpo”, explica Emma Logan, masajista de Lush Spa.

Prueba con un masaje facial

A lo largo del día los músculos de la cara se van tensando, por eso, un masaje facial es ideal para relajar el rostro. Además, favorece el flujo sanguíneo y proporciona un mejor aspecto.

“Masajear la cara es fenomenal para destensar los músculos, despejar los senos nasales y aliviar el dolor de cabeza. También es importante porque la piel pone en marcha todos sus mecanismos para renovar las células durante la noche. Cualquier producto que utilices durante ese proceso ayuda también a reparar y renovar”, cuenta Emma.

Por eso, usar productos aromáticos puede aumentar los beneficios del masaje. “Los aceites de ylang ylang, lavanda, camomila y sándalo ayudan al sueño y a la relajación. Así que recuerda buscar esos ingredientes en los productos que vayas a usar para dormir mejor”.

Y respira…

Perfumar la piel y la habitación antes de ir a dormir es el ritual perfecto para crear una atmósfera de paz. Hay algunas fragancias que son especialmente relajantes como el ylang ylang, el jazmín, la lavanda y la bergamota. Estos aceites esenciales ayudan a reducir el ritmo cardiaco, calmar el sistema nervioso, reducir la ansiedad y mejorar el ánimo. Rodéate de estos aromas y respira profundamente, antes de llegar a la tercera oveja ya estarás durmiendo.

Luces fuera

Además de seguir una rutina antes de ir a dormir, existen otras formas de convertir nuestro dormitorio en un templo del descanso, como decorarlo con plantas de las que limpian el aire o poner una iluminación más suave. También es recomendable evitar el uso de aparatos electrónicos en la cama e ir atenuando la luz, para que el cuerpo se vaya relajando.

¡Venga! No te duermas en los laureles y echa un vistazo a los productos Lush que tienen aceites esenciales y que seguro te ayudarán a dormir como un bebé.

(*) Información obtenida de DiarioUChile (https://radio.uchile.cl/2021/03/19/dia-internacional-del-sueno-la-importancia-del-buen-dormir-en-pandemia/)

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Rutinas en un dos por tres para madres hasta la tusa

Si estás hasta la coronilla (y le has echado la llave a la puerta para no salir corriendo) solo hay una cosa que puedes hacer: soltarte la melena porque hay gestos pequeños, pero poderosos, que pueden sacudir la rutina, darle la vuelta a la tortilla y ¡ponerlo todo patas arriba! Aunque… si miras a tu alrededor esto es algo que ya puedes tachar de la lista.

Para el caos también hay solución, así que cierra la puerta y suéltate el moño, que vamos a darte tips para unas rutinas de cuidado express que te ayudarán a navegar estas aguas inciertas con un poco más de relajación.

No subestimes el poder del pelo limpio

Un buen día de pelo es… ¡un buen día al fin y al cabo! Estos shampoos saben muy bien qué hacer con la melena.  Estas apuestas sólidas están repletas de ingredientes naturales y aceites esenciales, concentran tres botellas de 250g de champú líquido. Cada pastilla dura entre 80 y 100 lavados (dependiendo del grosor, longitud y largo del pelo), pero son mucho más ligeras que un pote de shampoo convencional, por lo que no tendrás que pensar en comprar shampoo en mucho tiempo.

SÍ hay tiempo para eso

Llevas tiempo soñando con un baño calentito, una manta de burbujas y una copa de vino. ¡SOÑADO! Puede que el tiempo sea un poco limitado para un baño sin prisas en tiempos de cuarentena (teletrabajo, casa, niños, mascotas y todo lo demás), pero no para los geles de ducha. Imagínalo, entras en la ducha con tu gel favorito, mientras te dejas envolver por su aroma para luego salir con otro estado de ánimo, ¡en un dos por tres!

Vamos a la playa, calienta el sol

De fondo suena… Vamos pa’ la playa, pa’ curarte el alma y en el ambiente flota Big, porque si hay algo que tiene el poder de cambiarlo todo en un solo instante es el olfato, uno de los sentidos más poderosos. Siempre que percibes una fragancia o un olor, hay una respuesta emocional inmediata. Así que, recuerda: si puedes olerlo, ¡puedes hacerlo! Un día de campo o un paseo en primavera. Piensa en lo que más te relaja, visualízalo y ármate con tu spray corporal favorito, ¡porque nos vamos de aquí!

Hay un mensaje (secreto) para ti

Toma todos tus botes Lush, seguro que tienes algunos a medias y otros vacíos para reciclar. Lo dicho, toma todos tus potes y levanta el sticker de la carita de quién lo ha hecho: allí encontrarás un mensaje secreto que te va a sacar una sonrisa seguro.

Hay un masaje para ti

¿Necesitas 5 minutos de tranquilidad para hacer algo de trabajo? ¡Las barritas de masaje pueden convertirse en tus mejores aliadas! Cuando se derriten entre las manos crean una mezcla de aceites perfecta para masajear el cuerpo después del baño. Elige Therapy, por su combinación calmante de nerolí y lavanda, y convierte la hora de la siesta en el momento de relax de los peques (¡y también tuyo!). Lo mejor es que puede convertirse en una rutina calmante también para ti si les enseñas cómo usar estas barritas que son puro amor para la piel. En cuanto le tomen ritmo… el masaje será mutuo.

La increíble Hulk 

Hablando de esos 5 minutitos de tranquilidad, ¡no todo va a ser trabajo! Si tu piel necesita un poco de atención, y no se ha comportado durante esta cuarentena, aprovecha ese tiempo para utilizar la mascarilla facial y corporal Mask of Magnaminty. Extiéndela por el rostro -al más puro estilo Fiona de Shrek- y permite así que equilibre la piel (además del ánimo) con ingredientes tan estimulantes como la menta, la caléndula y la clorofila.

La artillería pesada

Ya sabes lo que dicen… ante situaciones desesperadas, ¡labios rojos! Había que sacar la artillería pesada, y se hizo. El rojo te queda de lujo y te hace sentir aún mejor, por eso, no dejes de usarlo para pasear por el balcón, para el aplauso de las 8 o la compra semanal. No hay una rutina más rápida, ni más efectiva que la de pintarte los morros de rojo. Y quién diga lo contrario miente.

Prueba todos estos truquitos y rutinas express y comparte tu experiencia en redes con el hashtag #BienestarLush, queremos escuchar todas tus historias.

ADVERTENCIA: Lush no se hace responsable de los efectos de combinar el pelo recién lavado y los labios rojos.

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La historia de la regeneración para Lush

Todo empezó con una pregunta: ¿Y si la sostenibilidad no fuera suficiente?

Eso es lo que se me vino a la mente cuando regresé al Reino Unido, después de visitar Sumatra, Indonesia. Allí pude ver el impacto del aceite de palma, una planta no nativa que se usa para todo: desde los dulces hasta la gasolina. Un árbol milagroso, si no fuera porque para plantarlo hay que arrasar el bosque virgen.

En Singapur asistí a una conferencia que celebró la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés), una organización que agrupa empresas y asociaciones sin ánimo de lucro que debaten sobre cómo hacer la palma sostenible y me sentí completamente decepcionado.

He visto con mis propios ojos el impacto que tiene esta palmera sobre el paisaje, la inconcebible cantidad de tierra que se erosiona y se quema para plantar hileras ordenadas de palma, que sustituyen a la selva nativa, donde antes había especies raras de aves, como los cálaos; también, los árboles más biodiversos del planeta, que ahora han desaparecido y con ellos, los elefantes y rinocerontes salvajes que buscaban comida debajo; así como los orangutanes, que ya no saltan de rama en rama. Los cultivos de palma de un solo uso ocupan ahora este paisaje.

Si a ese panorama se le podía llamar “sostenible” entonces estaba claro que lo íbamos a perder todo. Así que algo empezó a crecer en mi mente.

Por supuesto, es fácil tomar esa postura desde un país, una industria y un punto de vista privilegiados. Por eso, y casi de inmediato, comencé a escuchar los desplantes: “Pero eres del Reino Unido, allí cortáis los bosques para vuestro propio beneficio y ahora nos estáis impidiendo hacer lo mismo” o “trabajas en un negocio, sabes que no es tan simple, necesitamos ganar dinero”.

Durante algún tiempo, estos comentarios me paralizaban: ¿Quién era yo para juzgar las acciones de otros y su forma de vida? O, como papá (Mark Constantine, cofundador de Lush) siempre dice: “Nunca rompas el bol de arroz de otra persona”, así que decidí entender la situación lo mejor posible y aprender sobre la marcha.

No sabría decir con qué experiencia he aprendido más. Puede que haya sido el hecho de conocer a las personas que viven en el abrasador Sahara, en el norte de Ghana o en el sur de Marruecos, debido al cambio climático; presenciar la tala ilegal de árboles en la Amazonía peruana; o escuchar el impacto que tiene la colonización en las personas indígenas de Australia y Canadá. Una lista que sigue y sigue.

Un buen día conocí a un amigo que lo cambió todo, Paulo Mellett. Llegó a la empresa a través del amor y la pasión, y aquí conoció a la que pronto se convertiría en su esposa, Ruth. Con algunas cicatrices de guerra, acababa de salir del campamento de guerreros ecológicos, donde Greenpeace lo había entrenado para escalar centrales eléctricas de carbón.

En la cima de su carrera como activista, Paulo apareció en la portada de un periódico nacional, ondeando una bandera sobre las Casas del Parlamento de Londres. Era una persona carismática por naturaleza (tal y como lo imaginas) y tenía un gancho que no lo tenía nadie.

Paulo fue bastante claro sobre una cosa: el activismo nunca iba a cambiar el mundo sin un factor clave y, para explicarlo, citó a Buckminster Fuller: “Para hacer que el sistema se quede obsoleto, hay que reemplazarlo por uno nuevo”.

A partir de ahí, dejó las acciones directas y se centró en construir soluciones, en vez de luchar contra los problemas.

Paulo se enfocó entonces en la permacultura, un movimiento que nació en 1970, década en la que se produjo el despertar de la conciencia ecológica mundial. Dos australianos decidieron fusionar sus conocimientos con el saber local, la ciencia moderna y la agricultura para crear una ciencia llamada agricultura permanente.

La permacultura ha sufrido muchas reinvenciones, pero en el fondo se trata de un manual de diseño que explica cómo aprovechar el poder y los patrones de la naturaleza en beneficio de la agricultura; así, es posible conseguir un uso mucho más sensato de los recursos de la Tierra. Esta ciencia que fue una unión de lo antiguo y lo moderno, nació con la observación. Así es como me lo vendió Paulo, con quien me embarqué en un viaje de descubrimiento poco después; solía llamarme su facilitador.

Juntos reunimos una pequeña cantidad de dinero para poder buscar y financiar a aquellos que querían vivir con la naturaleza, y no solo de ella. El proyecto era idealista y los primeros años fueron emocionantes, ya que creamos el fondo Sustainable Lush (SLush). Sin embargo, una vez más, habíamos caído en la trampa de usar el término “sostenibilidad”, cuando en realidad asistíamos a la restauración y regeneración de los sistemas ecológicos y sociales, lo que se traducía en una mayor prosperidad para todos. Satish Kumar, ecologista y editor de la revista Resurgence, solía describir la regeneración como:

Un juego armónico de “tierra, alma y sociedad” (Soil, Soul and Society), que se entrelazan para crear un futuro equilibrado.

Mientras Paulo y yo continuábamos explorando SLush, comprobé de primera mano que con el uso adecuado de la tierra, incluso los ríos al borde de la sequía pueden recuperarse, solo hay que plantar, de forma cuidadosa, árboles nativos (que estabilizan las riberas y ralentizan la liberación de agua a las corrientes). También vi que plantando cultivos de manera que se respete la naturaleza, te beneficias de lo mismo que hace un bosque; y, más allá de conseguir temperaturas y precipitaciones uniformes, estás poniendo los cimientos de la fertilidad y la biodiversidad.

He visto bosques que producen más alimento que una cosecha solitaria cocinándose bajo el sol. Por supuesto, todo fue un proyecto experimental y no todo lo que Paulo y yo esperábamos que pasase se hizo (o se ha hecho) realidad, pero esto era nuestra razón de ser y lo sigue siendo, el soplo de inspiración que nos llevó a buscar más allá de la sostenibilidad, que fluye a través de los esfuerzos de los demás y que nos acercó a nuestro objetivo final: convertirnos en una empresa que intenta hacer del mundo un sitio mejor.

La ilusión de Paulo se truncó en Ghana, donde enfermó de malaria cuando experimentaba con terraplenes y presas, y cinco meses después murió en Brasil por complicaciones. Sin embargo, sus lecciones no se han quedado solo en eso; aunque idealistas, la mayoría se ha hecho (o se harán) realidad.

Lo más difícil de conseguir en el siglo XXI es una sociedad que no requiera la destrucción total del mundo a su alrededor para sustentarse. Hemos visto muchos proyectos que proporcionan ingresos económicos, medios de vida y un beneficio continuo a las personas y al ecosistema.

Cuando Paulo y yo conocimos a Gregory Landua, de Terra Genesis International (un equipo de asesores en permacultura), en San Francisco, nos dijo que había un nuevo término que definía bien de lo que hablábamos: “regeneración”. El concepto encajaba muy bien en la pregunta que rondaba nuestras cabezas: ¿es suficiente la sostenibilidad? Así que empezamos a usarlo para ampliar el concepto de permacultura, con el que la gente se sentía confundida o desorientada.

A partir de este punto, empezamos a pensar en cómo podíamos llevar el proyecto más allá del grupo de personas al que apoyábamos, para que pasase a toda la estructura comercial y tuviera así un mayor alcance.

Está claro que se trata de un proceso que avanza poco a poco. Sin embargo, el año pasado nuestros clientes compraron 100 hectáreas de plantación de palma en Sumatra, que ya han sido taladas. El proceso de restauración forestal ha comenzado en el 50% de la tierra, mientras que el otro 50% se destinará a la agrosilvicultura. En esta mitad se plantarán árboles y plantas de frutos comestibles, que actuarán como una forma más biodiversa de cultivar alimentos y generar ingresos para los agricultores que, engañados, se mudaron desde islas y pueblos vecinos para enriquecerse con el aceite de palma. Creo que este era el modelo que describió Paulo, para revivir los ecosistemas y sustentar a las personas en la próxima generación, la regeneración.

Ser sostenible, sostener, sugiere que la vida continúa a pesar de nosotros y nuestras acciones, pero regenerar ya es un marco de pensamiento totalmente nuevo. La regeneración significa que la vida prospera gracias a nosotros y con nosotros. Está la opción de forzar la situación para ir más allá de los patrones naturales y los límites de la vida hasta que, como los astronautas, que se quedan a la deriva en el espacio, sea demasiado tarde para salvarnos. O, existe una alternativa que es volver a abrirnos paso dentro de los límites para utilizar soluciones equilibradas y pragmáticas que permitan que la vida prospere.

Este es un problema de diseño y no de naturaleza humana. Hemos creado una sociedad desde nuestra imaginación e ingenio. Sin embargo, esa imaginación estaba mal informada y limitada. Ahora necesitamos una ‘actualización del sistema’, pero una importante, que permita los cambios necesarios y la regeneración puede jugar un papel fundamental en todo esto.

Me gusta imaginar un mundo en que las industrias surgen para limpiar los ríos y océanos, plantan bosques y nos permiten vivir en armonía con el mundo. Para mí lo demás no tiene sentido.

¿Es una idea utópica? Sí ¿deberíamos luchar por conseguirla de todas formas? Probablemente sí, porque… ¿Por qué no?

El Premio Lush Spring, organizado por Lush y la cooperativa Ethical Consumer Research Association, ofrece una dotación económica de 200.000 libras y otras actividades de apoyo, para ayudar a proyectos de todo el mundo que luchan por conseguir la regeneración ambiental y social.

Lo más difícil de conseguir en el siglo XXI es una sociedad que no requiera la destrucción total del mundo a su alrededor para sustentarse.

Ralph, spokes-bunny for HSI's global campaign to ban cosmetic testing on animals

¡Ayúdanos, #SalvaRalph!

Humane Society International hizo el lanzamiento oficial del tan bullado cortometraje  “SAVE RALPH” con la ayuda de famosos artistas de Hollywood, que dieron a conocer el relato de Ralph el conejo, quien nos muestra lo que es un día en la vida al interior del laboratorio de pruebas.

La campaña #SalvaRalph busca terminar con estas crueles prácticas, abordando la experimentación cosmética desde el punto de vista de uno de estos conejos, así como Ralph existen muchos otros animales, que sufren en laboratorios mundialmente con prácticas que al día de hoy se encuentran obsoletas. El cortometraje busca prohibir la experimentación animal, lo que podrá lograr con la firma de la petición por parte de los espectadores. (Si quieres ser parte de esta linda campaña de HSI Global salva a Ralph firmando digitalmente aquí) HSI lidera de manera simultánea la lucha en esta materia por medio de esfuerzos legislativos en 16 países y regiones, incluidos Brasil, Canadá, Chile, México, Sudeste de Asia, Sudáfrica y Estados Unidos para que los consumidores puedan comprar productos de belleza y cuidado personal en cualquier parte del mundo, con la seguridad de que no sólo no fueron probados en animales sino que también la compra de los mismos no financia dichas pruebas de laboratorio. 

Únete a esta causa que nos involucra y en la que creemos firmemente, firma la petición para prohibir la experimentación con animales en Chile aquí.

Si quieres saber más sobre nuestra política Cruelty Free pincha aquí. #FightingAnimalTesting #SalvaRalph

 

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Testado en animales: nuestra política

Para la elaboración de nuestros productos frescos hechos a mano solamente compramos materias primas a empresas que no experimenten con animales, ni pretendan hacerlo en un futuro.

No nos fijamos solamente en el material que adquirimos, sino en todo el comportamiento de la empresa a la hora de realizar sus ensayos. Esto significa que, aunque una empresa ofrezca algún material no sometido a ensayos pero encargue o lleve a cabo ensayos con animales por cualquier otra razón, no compraremos sus productos.

También consultamos la estructura corporativa de la empresa para ver si tiene vínculos financieros con otras que lleven a cabo o encarguen ensayos en animales.

Con esta política, podemos estar seguros de que los beneficios obtenidos por nuestros proveedores de materias primas no revierten en ensayos con animales. Esto significa que no trabajamos con empresas cuya postura ética sea contraria a la nuestra.

La creación de Lush se ha basado en esta política desde el primer día y creemos que así demostramos que es posible inventar, producir y comercializar toda una gama de productos sin pasar por la experimentación con animales. Nuestros fundadores lanzaron esta política en junio de 1993, cuando aún trabajaban en su anterior empresa, Cosmetics To Go. Así, cuando fundaron Lush en 1995, lo hicieron bajo esta misma política Cruelty Free, que ha pervivido hasta la actualidad.

¿Qué significó la legislación REACH (registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias y químicas) para la política de LUSH?

REACH es un nuevo reglamento de la Comunidad Europea relativo a las sustancias químicas y su uso seguro (CE 1907/2006). Sus siglas (en inglés) se refieren al registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias químicas. El objetivo de REACH es mejorar la protección de la salud humana y el medio ambiente a través de la mejora y la identificación temprana de los riesgos que las sustancias químicas suponen para la naturaleza.
A diferencia de las regulaciones previas, REACH elimina todas las tareas y las responsabilidades de las autoridades competentes y las transfiere a la industria. Introdujo procedimientos uniformes y requisitos de testado de todas las sustancias.

REACH trata de evaluar la seguridad de las sustancias químicas para la salud humana y el medio ambiente, por lo que describe los testados que se deben llevar a cabo para ver el impacto que tienen. Los testados utilizados para evaluar la seguridad de las sustancias químicas se llaman pruebas de toxicidad, y normalmente suponen el envenenamiento de conejillos de Indias, conejos, pájaros, peces, ratas y ratones, a pesar de que actualmente existen alternativas no animales.

La nueva legislación REACH sobre sustancias químicas nos afecta mucho más que a otras políticas sin crueldad: mientras que antes era posible cumplir todos los rigurosos requisitos legales de seguridad sin ninguna crueldad, esta nueva legislación hace que nuestros proveedores corran el riesgo de verse involucrados en testados realizados por terceros. La nueva legislación REACH sobre sustancias químicas afecta a nuestra política. Tal y como ya hemos indicado, nuestros proveedores no pueden estar involucrados en testados en animales ni encargarlos a otros proveedores o fabricantes que estén involucrados en testeo animal, los empleen o los encarguen, sea cual sea la razón. No obstante, tras la introducción de REACH, hemos tenido que hacer una excepción inevitable en nuestra política: si un proveedor se ve involucrado en testados en animales debido a los requisitos ineludibles de la legislación REACH, tenemos que “aceptarlo”. A pesar de que reconocemos la excepción inevitable de esta legislación, LUSH continúa animando a sus proveedores que tienen que realizar testados por seguridad, a utilizar métodos de testado alternativos y a financiar el desarrollo de otros métodos sin animales. También buscamos la manera de cambiar el origen o la fórmula de un producto para eliminar cualquier ingrediente que pase a testarse en animales.

Lush hace hincapié en esto y trabaja para que algún día dejen de realizarse ensayos en animales y éstos se encuentren protegidos por la legislación en todo el mundo.

Dificultades / otras políticas de ensayos

Ninguna otra empresa sigue esta política. Esto supone que, a menudo, no se nos incluye entre las empresas que quieren erradicar la crueldad simplemente porque las organizaciones que realizan las listas:

  • No entienden nuestra política
  • No cuentan con una casilla donde meternos, por lo que tendrían que crearnos una sección a medida, ya que nuestra política supera sus estándares
  • Solamente incluyen en sus listas empresas que se amoldan a su esquema
  • A lo mejor simplemente no están de acuerdo con nuestra forma de resolver el problema, ¿quién sabe?

No obstante, muchas organizaciones para la protección de los animales sí ven la solidez de la política de Lush y se enorgullecen de incluirnos en sus listas como empresa sin crueldad, aunque no nos encontremos en la misma categoría que sus otros estándares.

Es difícil seguir nuestra política, que implica que tenemos un abanico de proveedores menor que el de otras empresas.

¿Cómo pone en práctica Lush la política de ensayos sin animales?

Tal y como hemos dicho, Lush no realizará ninguna compra a empresas que lleven a cabo o encarguen ensayos con animales bajo ningún concepto (con la inevitable excepción de la legislación REACH). Para asegurarnos de que los proveedores cumplen nuestras normas, cada año llevamos a cabo una revisión de los ensayos sin animales de todos nuestros proveedores.

Cada año enviamos la declaración de no experimentación con animales a nuestros proveedores por correo electrónico.

El proveedor cuenta con un mes para rellenarla y devolvérnosla.

Si no nos devuelven la declaración rellenada (incluso después del tiempo otorgado al proveedor para responder cualquier pregunta) y firmada o si falta información, el proveedor se clasificará como “no autorizado” y tendremos que obtener el ingrediente de otro proveedor que sí cumpla los requisitos.

En caso de que un proveedor o material sea clasificado como “no autorizado”, se añadirá al “registro de materiales no conformes” que al final de la revisión, se redacta un informe, la “lista negra” interna se actualiza y se envía a las personas adecuadas de la empresa.

Todos los países en los que se fabrican los productos de Lush y que compran sus propios materiales deben llevar a cabo una revisión anual de los ensayos sin animales. Las instalaciones de producción de Lush en Australia, Canadá, Croacia y Japón envían su informe al Reino Unido, donde se distribuye entre las personas adecuadas.

Todos los años, un auditor independiente lleva a cabo una auditoría de los registros de Lush.

También se buscan los materiales que se hayan sometido a ensayos de REACH, y se intentan cambiar cuando es posible.

LUSH no realiza ensayos en animales, no utiliza materiales que contengan derivados animales que no sean adecuados para vegetarianos y solamente compra materias primas de productores que no realicen o encarguen ensayos con animales.

También establecemos una fecha límite para cada uno de los ingredientes, que no deben haber sido ensayados por el fabricante o en tu nombre como proveedor después del 1 de junio de 2007.

Para que podamos autorizar a los proveedores, deben rellenar y firmar la declaración de no experimentación con animales de Lush. Dado que se trata de un compromiso continuo, deben renovar la declaración todos los años. Además la declaración aparece como condición escrita en cada pedido que se hace a los proveedores.

Si nuestro proveedor forma parte de un grupo de empresas, deberán ser económicamente independientes de cualquier grupo que lleve a cabo o encargue ensayos con animales.

Nuestro objetivo es evitar que nuestro dinero se utilice en ensayos con animales, ya que estamos convencidos de que se trata de una actividad cruel e ineficaz a la hora de establecer la seguridad.

Nuestros distribuidores y proveedores de materias primas deberán confirmar que no llevan a cabo ni encargan ensayos con animales bajo ningún concepto. A su vez, si compramos directamente en origen o al fabricante, también deberán confirmar que no llevan a cabo ni encargan ensayos con animales bajo ningún concepto.

Les pedimos que confirmen si se han llevado a cabo ensayos en algún momento, cuándo decidió la empresa comprometerse a no volver a realizarlos y, si se han llevado a cabo para REACH, por qué, cuándo y para qué.

No sólo nos fiamos de que los proveedores rellenen y firmen nuestra declaración, también investigamos cada compañía. Comprobamos los materiales que venden, quién es el propietario, con qué otras empresas están relacionadas, etc. También verificamos si registran o venden sus productos en otros mercados que requieran ensayos con animales por ley, etc.

Tal y como ya hemos indicado, nuestros proveedores no pueden estar involucrados en ensayos con animales ni encargarlos bajo ningún concepto a otros proveedores o fabricantes que estén involucrados en ensayos en animales los empleen o los encarguen, sea cual sea la razón (con la inevitable excepción de cumplir con los requisitos de la legislación REACH).

Al firmar la declaración, nuestros proveedores confirman que, en caso de que la información que proporcionan en la declaración cambie, se lo comunicarán al equipo de compras de LUSH inmediatamente.

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Resolvemos las preguntas más frecuentes sobre Henna

Usar henna puede abrumar solo de pensar en la aplicación, pero como podrás ver en la nota, no es para tanto. Como muchas buenas relaciones a largo plazo, para obtener un teñido con henna se requiere compromiso, pero los resultados valdrán la pena.

Hemos intentado recopilar en este artículo las dudas más habituales que surgen sobre la henna, por si te animas a usarla, para que sepas cómo hacerlo de principio a fin.

Usar un tinte natural para el pelo como es la Henna tiene muchos beneficios: cada tonalidad es completamente única en ti; cuando las raíces comienzan a crecer, el contraste de color es mucho más sutil que el de los tintes sintéticos; además tu pelo adquiere una capa protectora extra, potenciando la hidratación y el brillo.

Y ¡vamos al grano!

¿Qué es la Henna? ¿La henna de Lush es 100% natural?

Lawsonia inermis es una planta con flores que contiene un pigmento ancestral en sus hojas capaz de producir un pigmento con ricos colores en tonos rojizos a anaranjados. Comúnmente se cree que es autóctona del norte de África y Asia, la henna se ha utilizado para teñir el cabello, las uñas y la piel durante miles de años.

La Henna Lush es un tinte orgánico y 100% natural que funciona como un barniz sobre tu pelo natural cubriendo cada mechón de un color maravilloso. Dentro de sus ingredientes se pueden distinguir la Henna e Índigos Iraníes, así como también hierbas y aceites esenciales que beneficiarán tu cabello y cuero cabelludo.

¿Cuáles son los beneficios de la Henna?

¿Donde empezamos? La henna es uno de los pocos materiales que se encuentran en la naturaleza que tienen afinidad con la queratina del cabello, lo que significa que da un color increíble y duradero sin la necesidad de un mordiente químico que “fije” el color en su lugar. También es un ingrediente maravilloso para usar si lo que se busca es dar cuerpo al cabello, aumentar el brillo y hacer que tus mechones se vean y sientan maravillosamente saludables. Es tanto un tratamiento para el cabello (¡usa Brun en cabello castaño para verlo por ti mismo!) como un colorante natural.

¿Cómo funciona la Henna?

Las hojas de las plantas de henna contienen un compuesto llamado naftoquinona: que es uno de un grupo de pigmentos naturales que se cree que son responsables de cambiar el color de frutas fertilizadas y proteger las plantas contra la luz ultravioleta, la sequedad e insectos.

El tinte se produce cuando los “precursores naturales” de la hoja de henna (conocidos como henósidos) reaccionan a condiciones ligeramente ácidas com el jugo de limón, y se oxidan. El lawone luego se une a la queratina en la cutícula del cabello, y se obtiene el tinte en forma de barniz sobre la superficie.

¿Cuánto tiempo hay que dejarla?

En caso de que sea la primera vez que aplicas Henna o lo que buscas es teñir un cabello canoso, lo recomendable es dejarla actuar un entre 1 hora y 2 horas, pero si buscas un mayor efecto puedes dejarla hasta  tres horas.

En caso de tratarse de un retoque recomendamos dejar aplicada por al menos 45 minutos.

¿Teñir el pelo con henna ayuda a cubrir las canas? ¿Necesito hacer una prueba de mechón antes de usar henna?

El pelo canoso suele ser una mezcla de cabellos incoloros y con color.

Recomendamos aplicar Rouge antes de usar otro color. Las canas no suelen cubrirse por completo de henna pero suelen tomar un tono claro, tipo reflejos. Como siempre, es mejor que primero hagas una prueba en un mechón.

En el cabello que tiene más del 40% de canas, el resultado será muy vibrante, y debe seguir el mismo procedimiento para tratar el cabello blanco como rubio, usando Rouge como color base para contrarrestar los tonos verdes y luego seguir con su elegido. color. Es posible que deba aplicar Rouge dos veces si ese es su color elegido. Vuelva a aplicar su henna tantas veces como desee para mantener la cobertura fresca y sus cabellos más claros con más brillo.

Aunque no es oxidante, la henna está clasificada como permanente por muchos especialistas porque aporta un color tan duradero a tu cabello (particularmente tonos más claros). Como su hermoso color está aquí para quedarse a largo plazo, corte un pequeño mechón de cabello hacia la parte posterior de la cabeza cerca de la nuca y haga una prueba para asegurarse de que está 100% satisfecho con el resultado. Tendrá una buena idea del color final después de 48 horas si está usando un tono que contiene índigo (Brun, Marron y Noir), y después de 24 horas si está usando Rouge.

¿Puede aplicarse sobre cabellos ya teñidos con tinte convencional?

Puedes usar la henna después de un tinte químico. Sin embargo, si quieres usar un tinte químico después de usar la henna, deberías esperar al menos cuatro semanas (o hasta que haya perdido la mayor parte de su color).

Como la henna funciona como un barniz alrededor de la cutícula, si la has aplicado hace poco bloqueará los efectos del tratamiento químico y éste no podrá penetrar en la corteza para cambiar el color o la forma de tu pelo. Por eso es probable que las permanentes no sean tan efectivas poco después de un tratamiento de henna.

He tenido una reacción alérgica al tinte sintético para el cabello antes, ¿es seguro para mí usar henna Lush?

La henna es una alternativa de tinte de cabello maravillosa para las personas que tienen alergia a los tintes sintéticos. El ingrediente tiene un historial de uso increíblemente largo y su probabilidad de ser alérgico a él es muy baja (a menos que tengas una condición genética rara llamada Deficiencia de G6PD, en cuyo caso no debe usar henna). Sin embargo, si estás preocupado, puedes realizar una prueba de parche, aplicando una pequeña cantidad de pasta de henna Lush en el antebrazo, y dejar actuar durante dos horas. Luego, esperar 48 horas para asegurarse de que no tenga enrojecimiento ni irritación en la zona.

¿Reseca el pelo?

Todo lo contrariolas hojas secas de la planta de henna se muelen hasta conseguir un polvo que después se mezcla con manteca de cacao. Por eso estos bloques son como tratamientos de hidratación profunda para tu cabello, y aportan brillo y peso reduciendo la electricidad estática.

¿Cuánto tiempo dura?

La henna colorea la parte exterior de cada cabello y va perdiendo intensidad de forma gradual en un periodo de uno a seis meses. Es permanente y no se va con los lavados aunque irá perdiendo intensidad poco a poco con el tiempo. Por esto, y porque el tinte funciona como un barniz sobre tu cabello natural en lugar de cambiarlo de forma química, las raíces crecen de una forma mucho más sutil.

¿Qué colores puedo elegir?

Los bloques de Henna Lush están disponibles en 4 tonos, desde el rojo más brillante hasta el negro como la tinta. Puedes mezclarlos y combinarlos para adaptar sutilmente su color si lo deseas.

Rouge no contiene índigo, por lo que proporcionará un color rojo intenso que varía en intensidad dependiendo del color natural del cabello. El pelo muy claro tendrá los resultados más brillantes. Rouge también es una capa base esencial si vas de rubio a oscuro.

Marron tiene un alto contenido de henna pero la mezcla con índigo proporciona un castaño oscuro.

Brun contiene un mayor porcentaje de índigo que la henna para proporcionar un rico color marrón chocolate y pequeñas luces rojizas.

Noir contiene el porcentaje más alto de índigo para proporcionar un color negro intenso y profundo.

¿Se pueden mezclar los colores para crear distintos tonos?

¡Claro! Te dejamos las características de cada uno para que puedas elegir:

Brun está hecha con índigo y café molido para un tono chocolate profundo e intenso; Marron contiene café molido y jugo fresco de limón orgánico para crear un color castaño brillante con tonalidades otoñales; Noir es la más oscura, lleva índigo para conseguir un color brillante en tonos azulados; y Rouge lleva henna roja y jugo fresco de limón orgánico para conseguir un resultado rojizo e intenso, potenciando los reflejos de tu cabello.

¿Cuánta cantidad hay que usar? 

Depende del largo del pelo y de la cantidad. En general, para una melena por encima de los hombros, es suficiente con 4 pastillas (o 3 si el pelo es muy fino). Para melenas más largas, a la altura del pecho o por debajo, es aconsejable usar las 6 pastillas del bloque.

Y entonces ¿se puede conservar la Henna? Si no la has preparado, puedes conservarla durante mucho tiempo, por lo que si tu melena es corta, puedes usar el resto de bloque para retoques y siguientes aplicaciones sin problema.

Y si quieres saber cómo usarla sigue leyendo aquí

¿Puedo usar henna para colorear mi barba, cejas o pestañas?

La henna es una excelente opción para colorear tu barba. Los pelos de la barba son más gruesos que las fibras del cabello del cuero cabelludo y, por lo tanto, pueden requerir más aplicaciones. Obtendrás el mejor resultado si se limpia a fondo la barba de antemano. Kalamazoo es una buena opción, pero un exfoliante suave como Dark Angels también ayudará a eliminar la piel muerta y reducir la posibilidad de manchas. Si tienes una barba muy larga, usa un champú a lo largo y en las puntas. Aplique Ultrabland alrededor de la línea del cabello y siga los pasos a continuación.

Los bloques de henna se han diseñado para su uso en el cabello más grueso del cuero cabelludo, por lo que no recomendamos usarlos alrededor del área de los ojos, ya que esta área de la piel es muy delicada y las fibras del cabello son muy finas, los resultados no serán tan efectivos.

¿Con qué frecuencia puedo aplicar henna?

Puedes usar henna con la frecuencia que quieras para mantener tu color en buenas condiciones, ya sea una vez a la semana o una vez cada pocos meses. Las aplicaciones frecuentes también aumentarán el color para obtener un resultado más oscuro o más brillante, dependiendo de la cantidad de índigo o henna en el bloque elegido.

¿De dónde proviene la Henna Lush?

La henna es una planta autóctona de Medio Oriente que lleva usándose desde la antigüedad para teñir el pelo y la piel. Los bloques de henna Lush están hechos de henna persa de la mejor calidad, y están libres de tintes sintéticos. Se elaboran con las hojas secas de la planta de henna, que se muelen hasta conseguir un polvo que después se mezcla con manteca orgánica de cacao de comercio justo para convertirla en un bloque. Se añaden otros ingredientes naturales para crear diferentes tonalidades, cuatro para ser exactos: Brun, Marron, Noir y Rouge.

¿Puedo congelar mi henna sobrante?

No aconsejaríamos esto: ¡es mejor usar los productos Lush frescos!

Si necesita las instrucciones de uso puedes verlas aquí, o si prefieres ver un video explicativo, aquí te lo dejamos:

Cómo utilizar: Henna

Acá compartimos un video con el simple paso a paso para el uso de la henna. ¿Te animas?
Si tienes dudas puedes ver nuestra nota en https://www.lush.cl/comoaplicarlahenna/

#VidaLush #LushChile #ComunidadLush #Lushie ⁠#PeloSaludable

Publicado por Lush Chile en Martes, 6 de abril de 2021

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La rutina que te ayuda a dormir bien

Y no pienses que es un mal que te afecta solo a ti. De acuerdo a información proporcionada por la Sociedad Chilena de Medicina de Sueño (SOCHIMES), el 80 por ciento de la población no duerme las horas recomendadas, menos del 30 por ciento tiene horario fijo para dormir y, en el mundo, solo un tercio de la población busca ayuda con un especialista cuando duerme mal, lo cual es bastante bajo, considerando que dormir poco no es el único problema, sino que la calidad del sueño también cuenta*.

Los malos hábitos de sueño causan cambios de humor, problemas de concentración en el trabajo y afectan a la salud. Para ayudarte a dormir mejor no podemos impedir que te sobresaltes con tus propios ronquidos, pero sí podemos darte una serie de consejos que te ayudarán a dormir a pierna suelta.

Un buen baño

Un baño caliente lo cura todo. Lo ideal es dos horas antes de ir a dormir y esto tiene su explicación. La temperatura corporal baja durante un baño caliente, justo lo mismo que ocurre de forma natural cuando nos quedamos dormimos.

“Sin duda, es lo mejor para un buen sueño reparador porque, además, relaja los músculos y ayuda a conectar mente y cuerpo”, explica Emma Logan, masajista de Lush Spa.

Prueba con un masaje facial

A lo largo del día los músculos de la cara se van tensando, por eso, un masaje facial es ideal para relajar el rostro. Además, favorece el flujo sanguíneo y proporciona un mejor aspecto.

“Masajear la cara es fenomenal para destensar los músculos, despejar los senos nasales y aliviar el dolor de cabeza. También es importante porque la piel pone en marcha todos sus mecanismos para renovar las células durante la noche. Cualquier producto que utilices durante ese proceso ayuda también a reparar y renovar”, cuenta Emma.

Por eso, usar productos aromáticos puede aumentar los beneficios del masaje. “Los aceites de ylang ylang, lavanda, camomila y sándalo ayudan al sueño y a la relajación. Así que recuerda buscar esos ingredientes en los productos que vayas a usar para dormir mejor”.

Y respira…

Perfumar la piel y la habitación antes de ir a dormir es el ritual perfecto para crear una atmósfera de paz. Hay algunas fragancias que son especialmente relajantes como el ylang ylang, el jazmín, la lavanda y la bergamota. Estos aceites esenciales ayudan a reducir el ritmo cardiaco, calmar el sistema nervioso, reducir la ansiedad y mejorar el ánimo. Rodéate de estos aromas y respira profundamente, antes de llegar a la tercera oveja ya estarás durmiendo.

Luces fuera

Además de seguir una rutina antes de ir a dormir, existen otras formas de convertir nuestro dormitorio en un templo del descanso, como decorarlo con plantas de las que limpian el aire o poner una iluminación más suave. También es recomendable evitar el uso de aparatos electrónicos en la cama e ir atenuando la luz, para que el cuerpo se vaya relajando.

¡Venga! No te duermas en los laureles y echa un vistazo a los productos Lush que tienen aceites esenciales y que seguro te ayudarán a dormir como un bebé.

(*) Información obtenida de DiarioUChile (https://radio.uchile.cl/2021/03/19/dia-internacional-del-sueno-la-importancia-del-buen-dormir-en-pandemia/)

Rutinas en un dos por tres para madres hasta la tusa

Si estás hasta la coronilla (y le has echado la llave a la puerta para no salir corriendo) solo hay una cosa que puedes hacer: soltarte la melena porque hay gestos pequeños, pero poderosos, que pueden sacudir la rutina, darle la vuelta a la tortilla y ¡ponerlo todo patas arriba! Aunque… si miras a tu alrededor esto es algo que ya puedes tachar de la lista.

Para el caos también hay solución, así que cierra la puerta y suéltate el moño, que vamos a darte tips para unas rutinas de cuidado express que te ayudarán a navegar estas aguas inciertas con un poco más de relajación.

No subestimes el poder del pelo limpio

Un buen día de pelo es… ¡un buen día al fin y al cabo! Estos shampoos saben muy bien qué hacer con la melena.  Estas apuestas sólidas están repletas de ingredientes naturales y aceites esenciales, concentran tres botellas de 250g de champú líquido. Cada pastilla dura entre 80 y 100 lavados (dependiendo del grosor, longitud y largo del pelo), pero son mucho más ligeras que un pote de shampoo convencional, por lo que no tendrás que pensar en comprar shampoo en mucho tiempo.

SÍ hay tiempo para eso

Llevas tiempo soñando con un baño calentito, una manta de burbujas y una copa de vino. ¡SOÑADO! Puede que el tiempo sea un poco limitado para un baño sin prisas en tiempos de cuarentena (teletrabajo, casa, niños, mascotas y todo lo demás), pero no para los geles de ducha. Imagínalo, entras en la ducha con tu gel favorito, mientras te dejas envolver por su aroma para luego salir con otro estado de ánimo, ¡en un dos por tres!

Vamos a la playa, calienta el sol

De fondo suena… Vamos pa’ la playa, pa’ curarte el alma y en el ambiente flota Big, porque si hay algo que tiene el poder de cambiarlo todo en un solo instante es el olfato, uno de los sentidos más poderosos. Siempre que percibes una fragancia o un olor, hay una respuesta emocional inmediata. Así que, recuerda: si puedes olerlo, ¡puedes hacerlo! Un día de campo o un paseo en primavera. Piensa en lo que más te relaja, visualízalo y ármate con tu spray corporal favorito, ¡porque nos vamos de aquí!

Hay un mensaje (secreto) para ti

Toma todos tus botes Lush, seguro que tienes algunos a medias y otros vacíos para reciclar. Lo dicho, toma todos tus potes y levanta el sticker de la carita de quién lo ha hecho: allí encontrarás un mensaje secreto que te va a sacar una sonrisa seguro.

Hay un masaje para ti

¿Necesitas 5 minutos de tranquilidad para hacer algo de trabajo? ¡Las barritas de masaje pueden convertirse en tus mejores aliadas! Cuando se derriten entre las manos crean una mezcla de aceites perfecta para masajear el cuerpo después del baño. Elige Therapy, por su combinación calmante de nerolí y lavanda, y convierte la hora de la siesta en el momento de relax de los peques (¡y también tuyo!). Lo mejor es que puede convertirse en una rutina calmante también para ti si les enseñas cómo usar estas barritas que son puro amor para la piel. En cuanto le tomen ritmo… el masaje será mutuo.

La increíble Hulk 

Hablando de esos 5 minutitos de tranquilidad, ¡no todo va a ser trabajo! Si tu piel necesita un poco de atención, y no se ha comportado durante esta cuarentena, aprovecha ese tiempo para utilizar la mascarilla facial y corporal Mask of Magnaminty. Extiéndela por el rostro -al más puro estilo Fiona de Shrek- y permite así que equilibre la piel (además del ánimo) con ingredientes tan estimulantes como la menta, la caléndula y la clorofila.

La artillería pesada

Ya sabes lo que dicen… ante situaciones desesperadas, ¡labios rojos! Había que sacar la artillería pesada, y se hizo. El rojo te queda de lujo y te hace sentir aún mejor, por eso, no dejes de usarlo para pasear por el balcón, para el aplauso de las 8 o la compra semanal. No hay una rutina más rápida, ni más efectiva que la de pintarte los morros de rojo. Y quién diga lo contrario miente.

Prueba todos estos truquitos y rutinas express y comparte tu experiencia en redes con el hashtag #BienestarLush, queremos escuchar todas tus historias.

ADVERTENCIA: Lush no se hace responsable de los efectos de combinar el pelo recién lavado y los labios rojos.

La historia de la regeneración para Lush

Todo empezó con una pregunta: ¿Y si la sostenibilidad no fuera suficiente?

Eso es lo que se me vino a la mente cuando regresé al Reino Unido, después de visitar Sumatra, Indonesia. Allí pude ver el impacto del aceite de palma, una planta no nativa que se usa para todo: desde los dulces hasta la gasolina. Un árbol milagroso, si no fuera porque para plantarlo hay que arrasar el bosque virgen.

En Singapur asistí a una conferencia que celebró la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés), una organización que agrupa empresas y asociaciones sin ánimo de lucro que debaten sobre cómo hacer la palma sostenible y me sentí completamente decepcionado.

He visto con mis propios ojos el impacto que tiene esta palmera sobre el paisaje, la inconcebible cantidad de tierra que se erosiona y se quema para plantar hileras ordenadas de palma, que sustituyen a la selva nativa, donde antes había especies raras de aves, como los cálaos; también, los árboles más biodiversos del planeta, que ahora han desaparecido y con ellos, los elefantes y rinocerontes salvajes que buscaban comida debajo; así como los orangutanes, que ya no saltan de rama en rama. Los cultivos de palma de un solo uso ocupan ahora este paisaje.

Si a ese panorama se le podía llamar “sostenible” entonces estaba claro que lo íbamos a perder todo. Así que algo empezó a crecer en mi mente.

Por supuesto, es fácil tomar esa postura desde un país, una industria y un punto de vista privilegiados. Por eso, y casi de inmediato, comencé a escuchar los desplantes: “Pero eres del Reino Unido, allí cortáis los bosques para vuestro propio beneficio y ahora nos estáis impidiendo hacer lo mismo” o “trabajas en un negocio, sabes que no es tan simple, necesitamos ganar dinero”.

Durante algún tiempo, estos comentarios me paralizaban: ¿Quién era yo para juzgar las acciones de otros y su forma de vida? O, como papá (Mark Constantine, cofundador de Lush) siempre dice: “Nunca rompas el bol de arroz de otra persona”, así que decidí entender la situación lo mejor posible y aprender sobre la marcha.

No sabría decir con qué experiencia he aprendido más. Puede que haya sido el hecho de conocer a las personas que viven en el abrasador Sahara, en el norte de Ghana o en el sur de Marruecos, debido al cambio climático; presenciar la tala ilegal de árboles en la Amazonía peruana; o escuchar el impacto que tiene la colonización en las personas indígenas de Australia y Canadá. Una lista que sigue y sigue.

Un buen día conocí a un amigo que lo cambió todo, Paulo Mellett. Llegó a la empresa a través del amor y la pasión, y aquí conoció a la que pronto se convertiría en su esposa, Ruth. Con algunas cicatrices de guerra, acababa de salir del campamento de guerreros ecológicos, donde Greenpeace lo había entrenado para escalar centrales eléctricas de carbón.

En la cima de su carrera como activista, Paulo apareció en la portada de un periódico nacional, ondeando una bandera sobre las Casas del Parlamento de Londres. Era una persona carismática por naturaleza (tal y como lo imaginas) y tenía un gancho que no lo tenía nadie.

Paulo fue bastante claro sobre una cosa: el activismo nunca iba a cambiar el mundo sin un factor clave y, para explicarlo, citó a Buckminster Fuller: “Para hacer que el sistema se quede obsoleto, hay que reemplazarlo por uno nuevo”.

A partir de ahí, dejó las acciones directas y se centró en construir soluciones, en vez de luchar contra los problemas.

Paulo se enfocó entonces en la permacultura, un movimiento que nació en 1970, década en la que se produjo el despertar de la conciencia ecológica mundial. Dos australianos decidieron fusionar sus conocimientos con el saber local, la ciencia moderna y la agricultura para crear una ciencia llamada agricultura permanente.

La permacultura ha sufrido muchas reinvenciones, pero en el fondo se trata de un manual de diseño que explica cómo aprovechar el poder y los patrones de la naturaleza en beneficio de la agricultura; así, es posible conseguir un uso mucho más sensato de los recursos de la Tierra. Esta ciencia que fue una unión de lo antiguo y lo moderno, nació con la observación. Así es como me lo vendió Paulo, con quien me embarqué en un viaje de descubrimiento poco después; solía llamarme su facilitador.

Juntos reunimos una pequeña cantidad de dinero para poder buscar y financiar a aquellos que querían vivir con la naturaleza, y no solo de ella. El proyecto era idealista y los primeros años fueron emocionantes, ya que creamos el fondo Sustainable Lush (SLush). Sin embargo, una vez más, habíamos caído en la trampa de usar el término “sostenibilidad”, cuando en realidad asistíamos a la restauración y regeneración de los sistemas ecológicos y sociales, lo que se traducía en una mayor prosperidad para todos. Satish Kumar, ecologista y editor de la revista Resurgence, solía describir la regeneración como:

Un juego armónico de “tierra, alma y sociedad” (Soil, Soul and Society), que se entrelazan para crear un futuro equilibrado.

Mientras Paulo y yo continuábamos explorando SLush, comprobé de primera mano que con el uso adecuado de la tierra, incluso los ríos al borde de la sequía pueden recuperarse, solo hay que plantar, de forma cuidadosa, árboles nativos (que estabilizan las riberas y ralentizan la liberación de agua a las corrientes). También vi que plantando cultivos de manera que se respete la naturaleza, te beneficias de lo mismo que hace un bosque; y, más allá de conseguir temperaturas y precipitaciones uniformes, estás poniendo los cimientos de la fertilidad y la biodiversidad.

He visto bosques que producen más alimento que una cosecha solitaria cocinándose bajo el sol. Por supuesto, todo fue un proyecto experimental y no todo lo que Paulo y yo esperábamos que pasase se hizo (o se ha hecho) realidad, pero esto era nuestra razón de ser y lo sigue siendo, el soplo de inspiración que nos llevó a buscar más allá de la sostenibilidad, que fluye a través de los esfuerzos de los demás y que nos acercó a nuestro objetivo final: convertirnos en una empresa que intenta hacer del mundo un sitio mejor.

La ilusión de Paulo se truncó en Ghana, donde enfermó de malaria cuando experimentaba con terraplenes y presas, y cinco meses después murió en Brasil por complicaciones. Sin embargo, sus lecciones no se han quedado solo en eso; aunque idealistas, la mayoría se ha hecho (o se harán) realidad.

Lo más difícil de conseguir en el siglo XXI es una sociedad que no requiera la destrucción total del mundo a su alrededor para sustentarse. Hemos visto muchos proyectos que proporcionan ingresos económicos, medios de vida y un beneficio continuo a las personas y al ecosistema.

Cuando Paulo y yo conocimos a Gregory Landua, de Terra Genesis International (un equipo de asesores en permacultura), en San Francisco, nos dijo que había un nuevo término que definía bien de lo que hablábamos: “regeneración”. El concepto encajaba muy bien en la pregunta que rondaba nuestras cabezas: ¿es suficiente la sostenibilidad? Así que empezamos a usarlo para ampliar el concepto de permacultura, con el que la gente se sentía confundida o desorientada.

A partir de este punto, empezamos a pensar en cómo podíamos llevar el proyecto más allá del grupo de personas al que apoyábamos, para que pasase a toda la estructura comercial y tuviera así un mayor alcance.

Está claro que se trata de un proceso que avanza poco a poco. Sin embargo, el año pasado nuestros clientes compraron 100 hectáreas de plantación de palma en Sumatra, que ya han sido taladas. El proceso de restauración forestal ha comenzado en el 50% de la tierra, mientras que el otro 50% se destinará a la agrosilvicultura. En esta mitad se plantarán árboles y plantas de frutos comestibles, que actuarán como una forma más biodiversa de cultivar alimentos y generar ingresos para los agricultores que, engañados, se mudaron desde islas y pueblos vecinos para enriquecerse con el aceite de palma. Creo que este era el modelo que describió Paulo, para revivir los ecosistemas y sustentar a las personas en la próxima generación, la regeneración.

Ser sostenible, sostener, sugiere que la vida continúa a pesar de nosotros y nuestras acciones, pero regenerar ya es un marco de pensamiento totalmente nuevo. La regeneración significa que la vida prospera gracias a nosotros y con nosotros. Está la opción de forzar la situación para ir más allá de los patrones naturales y los límites de la vida hasta que, como los astronautas, que se quedan a la deriva en el espacio, sea demasiado tarde para salvarnos. O, existe una alternativa que es volver a abrirnos paso dentro de los límites para utilizar soluciones equilibradas y pragmáticas que permitan que la vida prospere.

Este es un problema de diseño y no de naturaleza humana. Hemos creado una sociedad desde nuestra imaginación e ingenio. Sin embargo, esa imaginación estaba mal informada y limitada. Ahora necesitamos una ‘actualización del sistema’, pero una importante, que permita los cambios necesarios y la regeneración puede jugar un papel fundamental en todo esto.

Me gusta imaginar un mundo en que las industrias surgen para limpiar los ríos y océanos, plantan bosques y nos permiten vivir en armonía con el mundo. Para mí lo demás no tiene sentido.

¿Es una idea utópica? Sí ¿deberíamos luchar por conseguirla de todas formas? Probablemente sí, porque… ¿Por qué no?

El Premio Lush Spring, organizado por Lush y la cooperativa Ethical Consumer Research Association, ofrece una dotación económica de 200.000 libras y otras actividades de apoyo, para ayudar a proyectos de todo el mundo que luchan por conseguir la regeneración ambiental y social.

Lo más difícil de conseguir en el siglo XXI es una sociedad que no requiera la destrucción total del mundo a su alrededor para sustentarse.

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La rutina que te ayuda a dormir bien

Y no pienses que es un mal que te afecta solo a ti. De acuerdo a información proporcionada por la Sociedad Chilena de Medicina de Sueño (SOCHIMES), el 80 por ciento de la población no duerme las horas recomendadas, menos del 30 por ciento tiene horario fijo para dormir y, en el mundo, solo un tercio de la población busca ayuda con un especialista cuando duerme mal, lo cual es bastante bajo, considerando que dormir poco no es el único problema, sino que la calidad del sueño también cuenta*.

Los malos hábitos de sueño causan cambios de humor, problemas de concentración en el trabajo y afectan a la salud. Para ayudarte a dormir mejor no podemos impedir que te sobresaltes con tus propios ronquidos, pero sí podemos darte una serie de consejos que te ayudarán a dormir a pierna suelta.

Un buen baño

Un baño caliente lo cura todo. Lo ideal es dos horas antes de ir a dormir y esto tiene su explicación. La temperatura corporal baja durante un baño caliente, justo lo mismo que ocurre de forma natural cuando nos quedamos dormimos.

“Sin duda, es lo mejor para un buen sueño reparador porque, además, relaja los músculos y ayuda a conectar mente y cuerpo”, explica Emma Logan, masajista de Lush Spa.

Prueba con un masaje facial

A lo largo del día los músculos de la cara se van tensando, por eso, un masaje facial es ideal para relajar el rostro. Además, favorece el flujo sanguíneo y proporciona un mejor aspecto.

“Masajear la cara es fenomenal para destensar los músculos, despejar los senos nasales y aliviar el dolor de cabeza. También es importante porque la piel pone en marcha todos sus mecanismos para renovar las células durante la noche. Cualquier producto que utilices durante ese proceso ayuda también a reparar y renovar”, cuenta Emma.

Por eso, usar productos aromáticos puede aumentar los beneficios del masaje. “Los aceites de ylang ylang, lavanda, camomila y sándalo ayudan al sueño y a la relajación. Así que recuerda buscar esos ingredientes en los productos que vayas a usar para dormir mejor”.

Y respira…

Perfumar la piel y la habitación antes de ir a dormir es el ritual perfecto para crear una atmósfera de paz. Hay algunas fragancias que son especialmente relajantes como el ylang ylang, el jazmín, la lavanda y la bergamota. Estos aceites esenciales ayudan a reducir el ritmo cardiaco, calmar el sistema nervioso, reducir la ansiedad y mejorar el ánimo. Rodéate de estos aromas y respira profundamente, antes de llegar a la tercera oveja ya estarás durmiendo.

Luces fuera

Además de seguir una rutina antes de ir a dormir, existen otras formas de convertir nuestro dormitorio en un templo del descanso, como decorarlo con plantas de las que limpian el aire o poner una iluminación más suave. También es recomendable evitar el uso de aparatos electrónicos en la cama e ir atenuando la luz, para que el cuerpo se vaya relajando.

¡Venga! No te duermas en los laureles y echa un vistazo a los productos Lush que tienen aceites esenciales y que seguro te ayudarán a dormir como un bebé.

(*) Información obtenida de DiarioUChile (https://radio.uchile.cl/2021/03/19/dia-internacional-del-sueno-la-importancia-del-buen-dormir-en-pandemia/)

Rutinas en un dos por tres para madres hasta la tusa

Si estás hasta la coronilla (y le has echado la llave a la puerta para no salir corriendo) solo hay una cosa que puedes hacer: soltarte la melena porque hay gestos pequeños, pero poderosos, que pueden sacudir la rutina, darle la vuelta a la tortilla y ¡ponerlo todo patas arriba! Aunque… si miras a tu alrededor esto es algo que ya puedes tachar de la lista.

Para el caos también hay solución, así que cierra la puerta y suéltate el moño, que vamos a darte tips para unas rutinas de cuidado express que te ayudarán a navegar estas aguas inciertas con un poco más de relajación.

No subestimes el poder del pelo limpio

Un buen día de pelo es… ¡un buen día al fin y al cabo! Estos shampoos saben muy bien qué hacer con la melena.  Estas apuestas sólidas están repletas de ingredientes naturales y aceites esenciales, concentran tres botellas de 250g de champú líquido. Cada pastilla dura entre 80 y 100 lavados (dependiendo del grosor, longitud y largo del pelo), pero son mucho más ligeras que un pote de shampoo convencional, por lo que no tendrás que pensar en comprar shampoo en mucho tiempo.

SÍ hay tiempo para eso

Llevas tiempo soñando con un baño calentito, una manta de burbujas y una copa de vino. ¡SOÑADO! Puede que el tiempo sea un poco limitado para un baño sin prisas en tiempos de cuarentena (teletrabajo, casa, niños, mascotas y todo lo demás), pero no para los geles de ducha. Imagínalo, entras en la ducha con tu gel favorito, mientras te dejas envolver por su aroma para luego salir con otro estado de ánimo, ¡en un dos por tres!

Vamos a la playa, calienta el sol

De fondo suena… Vamos pa’ la playa, pa’ curarte el alma y en el ambiente flota Big, porque si hay algo que tiene el poder de cambiarlo todo en un solo instante es el olfato, uno de los sentidos más poderosos. Siempre que percibes una fragancia o un olor, hay una respuesta emocional inmediata. Así que, recuerda: si puedes olerlo, ¡puedes hacerlo! Un día de campo o un paseo en primavera. Piensa en lo que más te relaja, visualízalo y ármate con tu spray corporal favorito, ¡porque nos vamos de aquí!

Hay un mensaje (secreto) para ti

Toma todos tus botes Lush, seguro que tienes algunos a medias y otros vacíos para reciclar. Lo dicho, toma todos tus potes y levanta el sticker de la carita de quién lo ha hecho: allí encontrarás un mensaje secreto que te va a sacar una sonrisa seguro.

Hay un masaje para ti

¿Necesitas 5 minutos de tranquilidad para hacer algo de trabajo? ¡Las barritas de masaje pueden convertirse en tus mejores aliadas! Cuando se derriten entre las manos crean una mezcla de aceites perfecta para masajear el cuerpo después del baño. Elige Therapy, por su combinación calmante de nerolí y lavanda, y convierte la hora de la siesta en el momento de relax de los peques (¡y también tuyo!). Lo mejor es que puede convertirse en una rutina calmante también para ti si les enseñas cómo usar estas barritas que son puro amor para la piel. En cuanto le tomen ritmo… el masaje será mutuo.

La increíble Hulk 

Hablando de esos 5 minutitos de tranquilidad, ¡no todo va a ser trabajo! Si tu piel necesita un poco de atención, y no se ha comportado durante esta cuarentena, aprovecha ese tiempo para utilizar la mascarilla facial y corporal Mask of Magnaminty. Extiéndela por el rostro -al más puro estilo Fiona de Shrek- y permite así que equilibre la piel (además del ánimo) con ingredientes tan estimulantes como la menta, la caléndula y la clorofila.

La artillería pesada

Ya sabes lo que dicen… ante situaciones desesperadas, ¡labios rojos! Había que sacar la artillería pesada, y se hizo. El rojo te queda de lujo y te hace sentir aún mejor, por eso, no dejes de usarlo para pasear por el balcón, para el aplauso de las 8 o la compra semanal. No hay una rutina más rápida, ni más efectiva que la de pintarte los morros de rojo. Y quién diga lo contrario miente.

Prueba todos estos truquitos y rutinas express y comparte tu experiencia en redes con el hashtag #BienestarLush, queremos escuchar todas tus historias.

ADVERTENCIA: Lush no se hace responsable de los efectos de combinar el pelo recién lavado y los labios rojos.

La historia de la regeneración para Lush

Todo empezó con una pregunta: ¿Y si la sostenibilidad no fuera suficiente?

Eso es lo que se me vino a la mente cuando regresé al Reino Unido, después de visitar Sumatra, Indonesia. Allí pude ver el impacto del aceite de palma, una planta no nativa que se usa para todo: desde los dulces hasta la gasolina. Un árbol milagroso, si no fuera porque para plantarlo hay que arrasar el bosque virgen.

En Singapur asistí a una conferencia que celebró la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés), una organización que agrupa empresas y asociaciones sin ánimo de lucro que debaten sobre cómo hacer la palma sostenible y me sentí completamente decepcionado.

He visto con mis propios ojos el impacto que tiene esta palmera sobre el paisaje, la inconcebible cantidad de tierra que se erosiona y se quema para plantar hileras ordenadas de palma, que sustituyen a la selva nativa, donde antes había especies raras de aves, como los cálaos; también, los árboles más biodiversos del planeta, que ahora han desaparecido y con ellos, los elefantes y rinocerontes salvajes que buscaban comida debajo; así como los orangutanes, que ya no saltan de rama en rama. Los cultivos de palma de un solo uso ocupan ahora este paisaje.

Si a ese panorama se le podía llamar “sostenible” entonces estaba claro que lo íbamos a perder todo. Así que algo empezó a crecer en mi mente.

Por supuesto, es fácil tomar esa postura desde un país, una industria y un punto de vista privilegiados. Por eso, y casi de inmediato, comencé a escuchar los desplantes: “Pero eres del Reino Unido, allí cortáis los bosques para vuestro propio beneficio y ahora nos estáis impidiendo hacer lo mismo” o “trabajas en un negocio, sabes que no es tan simple, necesitamos ganar dinero”.

Durante algún tiempo, estos comentarios me paralizaban: ¿Quién era yo para juzgar las acciones de otros y su forma de vida? O, como papá (Mark Constantine, cofundador de Lush) siempre dice: “Nunca rompas el bol de arroz de otra persona”, así que decidí entender la situación lo mejor posible y aprender sobre la marcha.

No sabría decir con qué experiencia he aprendido más. Puede que haya sido el hecho de conocer a las personas que viven en el abrasador Sahara, en el norte de Ghana o en el sur de Marruecos, debido al cambio climático; presenciar la tala ilegal de árboles en la Amazonía peruana; o escuchar el impacto que tiene la colonización en las personas indígenas de Australia y Canadá. Una lista que sigue y sigue.

Un buen día conocí a un amigo que lo cambió todo, Paulo Mellett. Llegó a la empresa a través del amor y la pasión, y aquí conoció a la que pronto se convertiría en su esposa, Ruth. Con algunas cicatrices de guerra, acababa de salir del campamento de guerreros ecológicos, donde Greenpeace lo había entrenado para escalar centrales eléctricas de carbón.

En la cima de su carrera como activista, Paulo apareció en la portada de un periódico nacional, ondeando una bandera sobre las Casas del Parlamento de Londres. Era una persona carismática por naturaleza (tal y como lo imaginas) y tenía un gancho que no lo tenía nadie.

Paulo fue bastante claro sobre una cosa: el activismo nunca iba a cambiar el mundo sin un factor clave y, para explicarlo, citó a Buckminster Fuller: “Para hacer que el sistema se quede obsoleto, hay que reemplazarlo por uno nuevo”.

A partir de ahí, dejó las acciones directas y se centró en construir soluciones, en vez de luchar contra los problemas.

Paulo se enfocó entonces en la permacultura, un movimiento que nació en 1970, década en la que se produjo el despertar de la conciencia ecológica mundial. Dos australianos decidieron fusionar sus conocimientos con el saber local, la ciencia moderna y la agricultura para crear una ciencia llamada agricultura permanente.

La permacultura ha sufrido muchas reinvenciones, pero en el fondo se trata de un manual de diseño que explica cómo aprovechar el poder y los patrones de la naturaleza en beneficio de la agricultura; así, es posible conseguir un uso mucho más sensato de los recursos de la Tierra. Esta ciencia que fue una unión de lo antiguo y lo moderno, nació con la observación. Así es como me lo vendió Paulo, con quien me embarqué en un viaje de descubrimiento poco después; solía llamarme su facilitador.

Juntos reunimos una pequeña cantidad de dinero para poder buscar y financiar a aquellos que querían vivir con la naturaleza, y no solo de ella. El proyecto era idealista y los primeros años fueron emocionantes, ya que creamos el fondo Sustainable Lush (SLush). Sin embargo, una vez más, habíamos caído en la trampa de usar el término “sostenibilidad”, cuando en realidad asistíamos a la restauración y regeneración de los sistemas ecológicos y sociales, lo que se traducía en una mayor prosperidad para todos. Satish Kumar, ecologista y editor de la revista Resurgence, solía describir la regeneración como:

Un juego armónico de “tierra, alma y sociedad” (Soil, Soul and Society), que se entrelazan para crear un futuro equilibrado.

Mientras Paulo y yo continuábamos explorando SLush, comprobé de primera mano que con el uso adecuado de la tierra, incluso los ríos al borde de la sequía pueden recuperarse, solo hay que plantar, de forma cuidadosa, árboles nativos (que estabilizan las riberas y ralentizan la liberación de agua a las corrientes). También vi que plantando cultivos de manera que se respete la naturaleza, te beneficias de lo mismo que hace un bosque; y, más allá de conseguir temperaturas y precipitaciones uniformes, estás poniendo los cimientos de la fertilidad y la biodiversidad.

He visto bosques que producen más alimento que una cosecha solitaria cocinándose bajo el sol. Por supuesto, todo fue un proyecto experimental y no todo lo que Paulo y yo esperábamos que pasase se hizo (o se ha hecho) realidad, pero esto era nuestra razón de ser y lo sigue siendo, el soplo de inspiración que nos llevó a buscar más allá de la sostenibilidad, que fluye a través de los esfuerzos de los demás y que nos acercó a nuestro objetivo final: convertirnos en una empresa que intenta hacer del mundo un sitio mejor.

La ilusión de Paulo se truncó en Ghana, donde enfermó de malaria cuando experimentaba con terraplenes y presas, y cinco meses después murió en Brasil por complicaciones. Sin embargo, sus lecciones no se han quedado solo en eso; aunque idealistas, la mayoría se ha hecho (o se harán) realidad.

Lo más difícil de conseguir en el siglo XXI es una sociedad que no requiera la destrucción total del mundo a su alrededor para sustentarse. Hemos visto muchos proyectos que proporcionan ingresos económicos, medios de vida y un beneficio continuo a las personas y al ecosistema.

Cuando Paulo y yo conocimos a Gregory Landua, de Terra Genesis International (un equipo de asesores en permacultura), en San Francisco, nos dijo que había un nuevo término que definía bien de lo que hablábamos: “regeneración”. El concepto encajaba muy bien en la pregunta que rondaba nuestras cabezas: ¿es suficiente la sostenibilidad? Así que empezamos a usarlo para ampliar el concepto de permacultura, con el que la gente se sentía confundida o desorientada.

A partir de este punto, empezamos a pensar en cómo podíamos llevar el proyecto más allá del grupo de personas al que apoyábamos, para que pasase a toda la estructura comercial y tuviera así un mayor alcance.

Está claro que se trata de un proceso que avanza poco a poco. Sin embargo, el año pasado nuestros clientes compraron 100 hectáreas de plantación de palma en Sumatra, que ya han sido taladas. El proceso de restauración forestal ha comenzado en el 50% de la tierra, mientras que el otro 50% se destinará a la agrosilvicultura. En esta mitad se plantarán árboles y plantas de frutos comestibles, que actuarán como una forma más biodiversa de cultivar alimentos y generar ingresos para los agricultores que, engañados, se mudaron desde islas y pueblos vecinos para enriquecerse con el aceite de palma. Creo que este era el modelo que describió Paulo, para revivir los ecosistemas y sustentar a las personas en la próxima generación, la regeneración.

Ser sostenible, sostener, sugiere que la vida continúa a pesar de nosotros y nuestras acciones, pero regenerar ya es un marco de pensamiento totalmente nuevo. La regeneración significa que la vida prospera gracias a nosotros y con nosotros. Está la opción de forzar la situación para ir más allá de los patrones naturales y los límites de la vida hasta que, como los astronautas, que se quedan a la deriva en el espacio, sea demasiado tarde para salvarnos. O, existe una alternativa que es volver a abrirnos paso dentro de los límites para utilizar soluciones equilibradas y pragmáticas que permitan que la vida prospere.

Este es un problema de diseño y no de naturaleza humana. Hemos creado una sociedad desde nuestra imaginación e ingenio. Sin embargo, esa imaginación estaba mal informada y limitada. Ahora necesitamos una ‘actualización del sistema’, pero una importante, que permita los cambios necesarios y la regeneración puede jugar un papel fundamental en todo esto.

Me gusta imaginar un mundo en que las industrias surgen para limpiar los ríos y océanos, plantan bosques y nos permiten vivir en armonía con el mundo. Para mí lo demás no tiene sentido.

¿Es una idea utópica? Sí ¿deberíamos luchar por conseguirla de todas formas? Probablemente sí, porque… ¿Por qué no?

El Premio Lush Spring, organizado por Lush y la cooperativa Ethical Consumer Research Association, ofrece una dotación económica de 200.000 libras y otras actividades de apoyo, para ayudar a proyectos de todo el mundo que luchan por conseguir la regeneración ambiental y social.

Lo más difícil de conseguir en el siglo XXI es una sociedad que no requiera la destrucción total del mundo a su alrededor para sustentarse.

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La rutina que te ayuda a dormir bien

Y no pienses que es un mal que te afecta solo a ti. De acuerdo a información proporcionada por la Sociedad Chilena de Medicina de Sueño (SOCHIMES), el 80 por ciento de la población no duerme las horas recomendadas, menos del 30 por ciento tiene horario fijo para dormir y, en el mundo, solo un tercio de la población busca ayuda con un especialista cuando duerme mal, lo cual es bastante bajo, considerando que dormir poco no es el único problema, sino que la calidad del sueño también cuenta*.

Los malos hábitos de sueño causan cambios de humor, problemas de concentración en el trabajo y afectan a la salud. Para ayudarte a dormir mejor no podemos impedir que te sobresaltes con tus propios ronquidos, pero sí podemos darte una serie de consejos que te ayudarán a dormir a pierna suelta.

Un buen baño

Un baño caliente lo cura todo. Lo ideal es dos horas antes de ir a dormir y esto tiene su explicación. La temperatura corporal baja durante un baño caliente, justo lo mismo que ocurre de forma natural cuando nos quedamos dormimos.

“Sin duda, es lo mejor para un buen sueño reparador porque, además, relaja los músculos y ayuda a conectar mente y cuerpo”, explica Emma Logan, masajista de Lush Spa.

Prueba con un masaje facial

A lo largo del día los músculos de la cara se van tensando, por eso, un masaje facial es ideal para relajar el rostro. Además, favorece el flujo sanguíneo y proporciona un mejor aspecto.

“Masajear la cara es fenomenal para destensar los músculos, despejar los senos nasales y aliviar el dolor de cabeza. También es importante porque la piel pone en marcha todos sus mecanismos para renovar las células durante la noche. Cualquier producto que utilices durante ese proceso ayuda también a reparar y renovar”, cuenta Emma.

Por eso, usar productos aromáticos puede aumentar los beneficios del masaje. “Los aceites de ylang ylang, lavanda, camomila y sándalo ayudan al sueño y a la relajación. Así que recuerda buscar esos ingredientes en los productos que vayas a usar para dormir mejor”.

Y respira…

Perfumar la piel y la habitación antes de ir a dormir es el ritual perfecto para crear una atmósfera de paz. Hay algunas fragancias que son especialmente relajantes como el ylang ylang, el jazmín, la lavanda y la bergamota. Estos aceites esenciales ayudan a reducir el ritmo cardiaco, calmar el sistema nervioso, reducir la ansiedad y mejorar el ánimo. Rodéate de estos aromas y respira profundamente, antes de llegar a la tercera oveja ya estarás durmiendo.

Luces fuera

Además de seguir una rutina antes de ir a dormir, existen otras formas de convertir nuestro dormitorio en un templo del descanso, como decorarlo con plantas de las que limpian el aire o poner una iluminación más suave. También es recomendable evitar el uso de aparatos electrónicos en la cama e ir atenuando la luz, para que el cuerpo se vaya relajando.

¡Venga! No te duermas en los laureles y echa un vistazo a los productos Lush que tienen aceites esenciales y que seguro te ayudarán a dormir como un bebé.

(*) Información obtenida de DiarioUChile (https://radio.uchile.cl/2021/03/19/dia-internacional-del-sueno-la-importancia-del-buen-dormir-en-pandemia/)

Rutinas en un dos por tres para madres hasta la tusa

Si estás hasta la coronilla (y le has echado la llave a la puerta para no salir corriendo) solo hay una cosa que puedes hacer: soltarte la melena porque hay gestos pequeños, pero poderosos, que pueden sacudir la rutina, darle la vuelta a la tortilla y ¡ponerlo todo patas arriba! Aunque… si miras a tu alrededor esto es algo que ya puedes tachar de la lista.

Para el caos también hay solución, así que cierra la puerta y suéltate el moño, que vamos a darte tips para unas rutinas de cuidado express que te ayudarán a navegar estas aguas inciertas con un poco más de relajación.

No subestimes el poder del pelo limpio

Un buen día de pelo es… ¡un buen día al fin y al cabo! Estos shampoos saben muy bien qué hacer con la melena.  Estas apuestas sólidas están repletas de ingredientes naturales y aceites esenciales, concentran tres botellas de 250g de champú líquido. Cada pastilla dura entre 80 y 100 lavados (dependiendo del grosor, longitud y largo del pelo), pero son mucho más ligeras que un pote de shampoo convencional, por lo que no tendrás que pensar en comprar shampoo en mucho tiempo.

SÍ hay tiempo para eso

Llevas tiempo soñando con un baño calentito, una manta de burbujas y una copa de vino. ¡SOÑADO! Puede que el tiempo sea un poco limitado para un baño sin prisas en tiempos de cuarentena (teletrabajo, casa, niños, mascotas y todo lo demás), pero no para los geles de ducha. Imagínalo, entras en la ducha con tu gel favorito, mientras te dejas envolver por su aroma para luego salir con otro estado de ánimo, ¡en un dos por tres!

Vamos a la playa, calienta el sol

De fondo suena… Vamos pa’ la playa, pa’ curarte el alma y en el ambiente flota Big, porque si hay algo que tiene el poder de cambiarlo todo en un solo instante es el olfato, uno de los sentidos más poderosos. Siempre que percibes una fragancia o un olor, hay una respuesta emocional inmediata. Así que, recuerda: si puedes olerlo, ¡puedes hacerlo! Un día de campo o un paseo en primavera. Piensa en lo que más te relaja, visualízalo y ármate con tu spray corporal favorito, ¡porque nos vamos de aquí!

Hay un mensaje (secreto) para ti

Toma todos tus botes Lush, seguro que tienes algunos a medias y otros vacíos para reciclar. Lo dicho, toma todos tus potes y levanta el sticker de la carita de quién lo ha hecho: allí encontrarás un mensaje secreto que te va a sacar una sonrisa seguro.

Hay un masaje para ti

¿Necesitas 5 minutos de tranquilidad para hacer algo de trabajo? ¡Las barritas de masaje pueden convertirse en tus mejores aliadas! Cuando se derriten entre las manos crean una mezcla de aceites perfecta para masajear el cuerpo después del baño. Elige Therapy, por su combinación calmante de nerolí y lavanda, y convierte la hora de la siesta en el momento de relax de los peques (¡y también tuyo!). Lo mejor es que puede convertirse en una rutina calmante también para ti si les enseñas cómo usar estas barritas que son puro amor para la piel. En cuanto le tomen ritmo… el masaje será mutuo.

La increíble Hulk 

Hablando de esos 5 minutitos de tranquilidad, ¡no todo va a ser trabajo! Si tu piel necesita un poco de atención, y no se ha comportado durante esta cuarentena, aprovecha ese tiempo para utilizar la mascarilla facial y corporal Mask of Magnaminty. Extiéndela por el rostro -al más puro estilo Fiona de Shrek- y permite así que equilibre la piel (además del ánimo) con ingredientes tan estimulantes como la menta, la caléndula y la clorofila.

La artillería pesada

Ya sabes lo que dicen… ante situaciones desesperadas, ¡labios rojos! Había que sacar la artillería pesada, y se hizo. El rojo te queda de lujo y te hace sentir aún mejor, por eso, no dejes de usarlo para pasear por el balcón, para el aplauso de las 8 o la compra semanal. No hay una rutina más rápida, ni más efectiva que la de pintarte los morros de rojo. Y quién diga lo contrario miente.

Prueba todos estos truquitos y rutinas express y comparte tu experiencia en redes con el hashtag #BienestarLush, queremos escuchar todas tus historias.

ADVERTENCIA: Lush no se hace responsable de los efectos de combinar el pelo recién lavado y los labios rojos.

La historia de la regeneración para Lush

Todo empezó con una pregunta: ¿Y si la sostenibilidad no fuera suficiente?

Eso es lo que se me vino a la mente cuando regresé al Reino Unido, después de visitar Sumatra, Indonesia. Allí pude ver el impacto del aceite de palma, una planta no nativa que se usa para todo: desde los dulces hasta la gasolina. Un árbol milagroso, si no fuera porque para plantarlo hay que arrasar el bosque virgen.

En Singapur asistí a una conferencia que celebró la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés), una organización que agrupa empresas y asociaciones sin ánimo de lucro que debaten sobre cómo hacer la palma sostenible y me sentí completamente decepcionado.

He visto con mis propios ojos el impacto que tiene esta palmera sobre el paisaje, la inconcebible cantidad de tierra que se erosiona y se quema para plantar hileras ordenadas de palma, que sustituyen a la selva nativa, donde antes había especies raras de aves, como los cálaos; también, los árboles más biodiversos del planeta, que ahora han desaparecido y con ellos, los elefantes y rinocerontes salvajes que buscaban comida debajo; así como los orangutanes, que ya no saltan de rama en rama. Los cultivos de palma de un solo uso ocupan ahora este paisaje.

Si a ese panorama se le podía llamar “sostenible” entonces estaba claro que lo íbamos a perder todo. Así que algo empezó a crecer en mi mente.

Por supuesto, es fácil tomar esa postura desde un país, una industria y un punto de vista privilegiados. Por eso, y casi de inmediato, comencé a escuchar los desplantes: “Pero eres del Reino Unido, allí cortáis los bosques para vuestro propio beneficio y ahora nos estáis impidiendo hacer lo mismo” o “trabajas en un negocio, sabes que no es tan simple, necesitamos ganar dinero”.

Durante algún tiempo, estos comentarios me paralizaban: ¿Quién era yo para juzgar las acciones de otros y su forma de vida? O, como papá (Mark Constantine, cofundador de Lush) siempre dice: “Nunca rompas el bol de arroz de otra persona”, así que decidí entender la situación lo mejor posible y aprender sobre la marcha.

No sabría decir con qué experiencia he aprendido más. Puede que haya sido el hecho de conocer a las personas que viven en el abrasador Sahara, en el norte de Ghana o en el sur de Marruecos, debido al cambio climático; presenciar la tala ilegal de árboles en la Amazonía peruana; o escuchar el impacto que tiene la colonización en las personas indígenas de Australia y Canadá. Una lista que sigue y sigue.

Un buen día conocí a un amigo que lo cambió todo, Paulo Mellett. Llegó a la empresa a través del amor y la pasión, y aquí conoció a la que pronto se convertiría en su esposa, Ruth. Con algunas cicatrices de guerra, acababa de salir del campamento de guerreros ecológicos, donde Greenpeace lo había entrenado para escalar centrales eléctricas de carbón.

En la cima de su carrera como activista, Paulo apareció en la portada de un periódico nacional, ondeando una bandera sobre las Casas del Parlamento de Londres. Era una persona carismática por naturaleza (tal y como lo imaginas) y tenía un gancho que no lo tenía nadie.

Paulo fue bastante claro sobre una cosa: el activismo nunca iba a cambiar el mundo sin un factor clave y, para explicarlo, citó a Buckminster Fuller: “Para hacer que el sistema se quede obsoleto, hay que reemplazarlo por uno nuevo”.

A partir de ahí, dejó las acciones directas y se centró en construir soluciones, en vez de luchar contra los problemas.

Paulo se enfocó entonces en la permacultura, un movimiento que nació en 1970, década en la que se produjo el despertar de la conciencia ecológica mundial. Dos australianos decidieron fusionar sus conocimientos con el saber local, la ciencia moderna y la agricultura para crear una ciencia llamada agricultura permanente.

La permacultura ha sufrido muchas reinvenciones, pero en el fondo se trata de un manual de diseño que explica cómo aprovechar el poder y los patrones de la naturaleza en beneficio de la agricultura; así, es posible conseguir un uso mucho más sensato de los recursos de la Tierra. Esta ciencia que fue una unión de lo antiguo y lo moderno, nació con la observación. Así es como me lo vendió Paulo, con quien me embarqué en un viaje de descubrimiento poco después; solía llamarme su facilitador.

Juntos reunimos una pequeña cantidad de dinero para poder buscar y financiar a aquellos que querían vivir con la naturaleza, y no solo de ella. El proyecto era idealista y los primeros años fueron emocionantes, ya que creamos el fondo Sustainable Lush (SLush). Sin embargo, una vez más, habíamos caído en la trampa de usar el término “sostenibilidad”, cuando en realidad asistíamos a la restauración y regeneración de los sistemas ecológicos y sociales, lo que se traducía en una mayor prosperidad para todos. Satish Kumar, ecologista y editor de la revista Resurgence, solía describir la regeneración como:

Un juego armónico de “tierra, alma y sociedad” (Soil, Soul and Society), que se entrelazan para crear un futuro equilibrado.

Mientras Paulo y yo continuábamos explorando SLush, comprobé de primera mano que con el uso adecuado de la tierra, incluso los ríos al borde de la sequía pueden recuperarse, solo hay que plantar, de forma cuidadosa, árboles nativos (que estabilizan las riberas y ralentizan la liberación de agua a las corrientes). También vi que plantando cultivos de manera que se respete la naturaleza, te beneficias de lo mismo que hace un bosque; y, más allá de conseguir temperaturas y precipitaciones uniformes, estás poniendo los cimientos de la fertilidad y la biodiversidad.

He visto bosques que producen más alimento que una cosecha solitaria cocinándose bajo el sol. Por supuesto, todo fue un proyecto experimental y no todo lo que Paulo y yo esperábamos que pasase se hizo (o se ha hecho) realidad, pero esto era nuestra razón de ser y lo sigue siendo, el soplo de inspiración que nos llevó a buscar más allá de la sostenibilidad, que fluye a través de los esfuerzos de los demás y que nos acercó a nuestro objetivo final: convertirnos en una empresa que intenta hacer del mundo un sitio mejor.

La ilusión de Paulo se truncó en Ghana, donde enfermó de malaria cuando experimentaba con terraplenes y presas, y cinco meses después murió en Brasil por complicaciones. Sin embargo, sus lecciones no se han quedado solo en eso; aunque idealistas, la mayoría se ha hecho (o se harán) realidad.

Lo más difícil de conseguir en el siglo XXI es una sociedad que no requiera la destrucción total del mundo a su alrededor para sustentarse. Hemos visto muchos proyectos que proporcionan ingresos económicos, medios de vida y un beneficio continuo a las personas y al ecosistema.

Cuando Paulo y yo conocimos a Gregory Landua, de Terra Genesis International (un equipo de asesores en permacultura), en San Francisco, nos dijo que había un nuevo término que definía bien de lo que hablábamos: “regeneración”. El concepto encajaba muy bien en la pregunta que rondaba nuestras cabezas: ¿es suficiente la sostenibilidad? Así que empezamos a usarlo para ampliar el concepto de permacultura, con el que la gente se sentía confundida o desorientada.

A partir de este punto, empezamos a pensar en cómo podíamos llevar el proyecto más allá del grupo de personas al que apoyábamos, para que pasase a toda la estructura comercial y tuviera así un mayor alcance.

Está claro que se trata de un proceso que avanza poco a poco. Sin embargo, el año pasado nuestros clientes compraron 100 hectáreas de plantación de palma en Sumatra, que ya han sido taladas. El proceso de restauración forestal ha comenzado en el 50% de la tierra, mientras que el otro 50% se destinará a la agrosilvicultura. En esta mitad se plantarán árboles y plantas de frutos comestibles, que actuarán como una forma más biodiversa de cultivar alimentos y generar ingresos para los agricultores que, engañados, se mudaron desde islas y pueblos vecinos para enriquecerse con el aceite de palma. Creo que este era el modelo que describió Paulo, para revivir los ecosistemas y sustentar a las personas en la próxima generación, la regeneración.

Ser sostenible, sostener, sugiere que la vida continúa a pesar de nosotros y nuestras acciones, pero regenerar ya es un marco de pensamiento totalmente nuevo. La regeneración significa que la vida prospera gracias a nosotros y con nosotros. Está la opción de forzar la situación para ir más allá de los patrones naturales y los límites de la vida hasta que, como los astronautas, que se quedan a la deriva en el espacio, sea demasiado tarde para salvarnos. O, existe una alternativa que es volver a abrirnos paso dentro de los límites para utilizar soluciones equilibradas y pragmáticas que permitan que la vida prospere.

Este es un problema de diseño y no de naturaleza humana. Hemos creado una sociedad desde nuestra imaginación e ingenio. Sin embargo, esa imaginación estaba mal informada y limitada. Ahora necesitamos una ‘actualización del sistema’, pero una importante, que permita los cambios necesarios y la regeneración puede jugar un papel fundamental en todo esto.

Me gusta imaginar un mundo en que las industrias surgen para limpiar los ríos y océanos, plantan bosques y nos permiten vivir en armonía con el mundo. Para mí lo demás no tiene sentido.

¿Es una idea utópica? Sí ¿deberíamos luchar por conseguirla de todas formas? Probablemente sí, porque… ¿Por qué no?

El Premio Lush Spring, organizado por Lush y la cooperativa Ethical Consumer Research Association, ofrece una dotación económica de 200.000 libras y otras actividades de apoyo, para ayudar a proyectos de todo el mundo que luchan por conseguir la regeneración ambiental y social.

Lo más difícil de conseguir en el siglo XXI es una sociedad que no requiera la destrucción total del mundo a su alrededor para sustentarse.

¡Ayúdanos, #SalvaRalph!

Humane Society International hizo el lanzamiento oficial del tan bullado cortometraje  “SAVE RALPH” con la ayuda de famosos artistas de Hollywood, que dieron a conocer el relato de Ralph el conejo, quien nos muestra lo que es un día en la vida al interior del laboratorio de pruebas.

La campaña #SalvaRalph busca terminar con estas crueles prácticas, abordando la experimentación cosmética desde el punto de vista de uno de estos conejos, así como Ralph existen muchos otros animales, que sufren en laboratorios mundialmente con prácticas que al día de hoy se encuentran obsoletas. El cortometraje busca prohibir la experimentación animal, lo que podrá lograr con la firma de la petición por parte de los espectadores. (Si quieres ser parte de esta linda campaña de HSI Global salva a Ralph firmando digitalmente aquí) HSI lidera de manera simultánea la lucha en esta materia por medio de esfuerzos legislativos en 16 países y regiones, incluidos Brasil, Canadá, Chile, México, Sudeste de Asia, Sudáfrica y Estados Unidos para que los consumidores puedan comprar productos de belleza y cuidado personal en cualquier parte del mundo, con la seguridad de que no sólo no fueron probados en animales sino que también la compra de los mismos no financia dichas pruebas de laboratorio. 

Únete a esta causa que nos involucra y en la que creemos firmemente, firma la petición para prohibir la experimentación con animales en Chile aquí.

Si quieres saber más sobre nuestra política Cruelty Free pincha aquí. #FightingAnimalTesting #SalvaRalph

 

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La rutina que te ayuda a dormir bien

Y no pienses que es un mal que te afecta solo a ti. De acuerdo a información proporcionada por la Sociedad Chilena de Medicina de Sueño (SOCHIMES), el 80 por ciento de la población no duerme las horas recomendadas, menos del 30 por ciento tiene horario fijo para dormir y, en el mundo, solo un tercio de la población busca ayuda con un especialista cuando duerme mal, lo cual es bastante bajo, considerando que dormir poco no es el único problema, sino que la calidad del sueño también cuenta*.

Los malos hábitos de sueño causan cambios de humor, problemas de concentración en el trabajo y afectan a la salud. Para ayudarte a dormir mejor no podemos impedir que te sobresaltes con tus propios ronquidos, pero sí podemos darte una serie de consejos que te ayudarán a dormir a pierna suelta.

Un buen baño

Un baño caliente lo cura todo. Lo ideal es dos horas antes de ir a dormir y esto tiene su explicación. La temperatura corporal baja durante un baño caliente, justo lo mismo que ocurre de forma natural cuando nos quedamos dormimos.

“Sin duda, es lo mejor para un buen sueño reparador porque, además, relaja los músculos y ayuda a conectar mente y cuerpo”, explica Emma Logan, masajista de Lush Spa.

Prueba con un masaje facial

A lo largo del día los músculos de la cara se van tensando, por eso, un masaje facial es ideal para relajar el rostro. Además, favorece el flujo sanguíneo y proporciona un mejor aspecto.

“Masajear la cara es fenomenal para destensar los músculos, despejar los senos nasales y aliviar el dolor de cabeza. También es importante porque la piel pone en marcha todos sus mecanismos para renovar las células durante la noche. Cualquier producto que utilices durante ese proceso ayuda también a reparar y renovar”, cuenta Emma.

Por eso, usar productos aromáticos puede aumentar los beneficios del masaje. “Los aceites de ylang ylang, lavanda, camomila y sándalo ayudan al sueño y a la relajación. Así que recuerda buscar esos ingredientes en los productos que vayas a usar para dormir mejor”.

Y respira…

Perfumar la piel y la habitación antes de ir a dormir es el ritual perfecto para crear una atmósfera de paz. Hay algunas fragancias que son especialmente relajantes como el ylang ylang, el jazmín, la lavanda y la bergamota. Estos aceites esenciales ayudan a reducir el ritmo cardiaco, calmar el sistema nervioso, reducir la ansiedad y mejorar el ánimo. Rodéate de estos aromas y respira profundamente, antes de llegar a la tercera oveja ya estarás durmiendo.

Luces fuera

Además de seguir una rutina antes de ir a dormir, existen otras formas de convertir nuestro dormitorio en un templo del descanso, como decorarlo con plantas de las que limpian el aire o poner una iluminación más suave. También es recomendable evitar el uso de aparatos electrónicos en la cama e ir atenuando la luz, para que el cuerpo se vaya relajando.

¡Venga! No te duermas en los laureles y echa un vistazo a los productos Lush que tienen aceites esenciales y que seguro te ayudarán a dormir como un bebé.

(*) Información obtenida de DiarioUChile (https://radio.uchile.cl/2021/03/19/dia-internacional-del-sueno-la-importancia-del-buen-dormir-en-pandemia/)

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Rutinas en un dos por tres para madres hasta la tusa

Si estás hasta la coronilla (y le has echado la llave a la puerta para no salir corriendo) solo hay una cosa que puedes hacer: soltarte la melena porque hay gestos pequeños, pero poderosos, que pueden sacudir la rutina, darle la vuelta a la tortilla y ¡ponerlo todo patas arriba! Aunque… si miras a tu alrededor esto es algo que ya puedes tachar de la lista.

Para el caos también hay solución, así que cierra la puerta y suéltate el moño, que vamos a darte tips para unas rutinas de cuidado express que te ayudarán a navegar estas aguas inciertas con un poco más de relajación.

No subestimes el poder del pelo limpio

Un buen día de pelo es… ¡un buen día al fin y al cabo! Estos shampoos saben muy bien qué hacer con la melena.  Estas apuestas sólidas están repletas de ingredientes naturales y aceites esenciales, concentran tres botellas de 250g de champú líquido. Cada pastilla dura entre 80 y 100 lavados (dependiendo del grosor, longitud y largo del pelo), pero son mucho más ligeras que un pote de shampoo convencional, por lo que no tendrás que pensar en comprar shampoo en mucho tiempo.

SÍ hay tiempo para eso

Llevas tiempo soñando con un baño calentito, una manta de burbujas y una copa de vino. ¡SOÑADO! Puede que el tiempo sea un poco limitado para un baño sin prisas en tiempos de cuarentena (teletrabajo, casa, niños, mascotas y todo lo demás), pero no para los geles de ducha. Imagínalo, entras en la ducha con tu gel favorito, mientras te dejas envolver por su aroma para luego salir con otro estado de ánimo, ¡en un dos por tres!

Vamos a la playa, calienta el sol

De fondo suena… Vamos pa’ la playa, pa’ curarte el alma y en el ambiente flota Big, porque si hay algo que tiene el poder de cambiarlo todo en un solo instante es el olfato, uno de los sentidos más poderosos. Siempre que percibes una fragancia o un olor, hay una respuesta emocional inmediata. Así que, recuerda: si puedes olerlo, ¡puedes hacerlo! Un día de campo o un paseo en primavera. Piensa en lo que más te relaja, visualízalo y ármate con tu spray corporal favorito, ¡porque nos vamos de aquí!

Hay un mensaje (secreto) para ti

Toma todos tus botes Lush, seguro que tienes algunos a medias y otros vacíos para reciclar. Lo dicho, toma todos tus potes y levanta el sticker de la carita de quién lo ha hecho: allí encontrarás un mensaje secreto que te va a sacar una sonrisa seguro.

Hay un masaje para ti

¿Necesitas 5 minutos de tranquilidad para hacer algo de trabajo? ¡Las barritas de masaje pueden convertirse en tus mejores aliadas! Cuando se derriten entre las manos crean una mezcla de aceites perfecta para masajear el cuerpo después del baño. Elige Therapy, por su combinación calmante de nerolí y lavanda, y convierte la hora de la siesta en el momento de relax de los peques (¡y también tuyo!). Lo mejor es que puede convertirse en una rutina calmante también para ti si les enseñas cómo usar estas barritas que son puro amor para la piel. En cuanto le tomen ritmo… el masaje será mutuo.

La increíble Hulk 

Hablando de esos 5 minutitos de tranquilidad, ¡no todo va a ser trabajo! Si tu piel necesita un poco de atención, y no se ha comportado durante esta cuarentena, aprovecha ese tiempo para utilizar la mascarilla facial y corporal Mask of Magnaminty. Extiéndela por el rostro -al más puro estilo Fiona de Shrek- y permite así que equilibre la piel (además del ánimo) con ingredientes tan estimulantes como la menta, la caléndula y la clorofila.

La artillería pesada

Ya sabes lo que dicen… ante situaciones desesperadas, ¡labios rojos! Había que sacar la artillería pesada, y se hizo. El rojo te queda de lujo y te hace sentir aún mejor, por eso, no dejes de usarlo para pasear por el balcón, para el aplauso de las 8 o la compra semanal. No hay una rutina más rápida, ni más efectiva que la de pintarte los morros de rojo. Y quién diga lo contrario miente.

Prueba todos estos truquitos y rutinas express y comparte tu experiencia en redes con el hashtag #BienestarLush, queremos escuchar todas tus historias.

ADVERTENCIA: Lush no se hace responsable de los efectos de combinar el pelo recién lavado y los labios rojos.

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La historia de la regeneración para Lush

Todo empezó con una pregunta: ¿Y si la sostenibilidad no fuera suficiente?

Eso es lo que se me vino a la mente cuando regresé al Reino Unido, después de visitar Sumatra, Indonesia. Allí pude ver el impacto del aceite de palma, una planta no nativa que se usa para todo: desde los dulces hasta la gasolina. Un árbol milagroso, si no fuera porque para plantarlo hay que arrasar el bosque virgen.

En Singapur asistí a una conferencia que celebró la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés), una organización que agrupa empresas y asociaciones sin ánimo de lucro que debaten sobre cómo hacer la palma sostenible y me sentí completamente decepcionado.

He visto con mis propios ojos el impacto que tiene esta palmera sobre el paisaje, la inconcebible cantidad de tierra que se erosiona y se quema para plantar hileras ordenadas de palma, que sustituyen a la selva nativa, donde antes había especies raras de aves, como los cálaos; también, los árboles más biodiversos del planeta, que ahora han desaparecido y con ellos, los elefantes y rinocerontes salvajes que buscaban comida debajo; así como los orangutanes, que ya no saltan de rama en rama. Los cultivos de palma de un solo uso ocupan ahora este paisaje.

Si a ese panorama se le podía llamar “sostenible” entonces estaba claro que lo íbamos a perder todo. Así que algo empezó a crecer en mi mente.

Por supuesto, es fácil tomar esa postura desde un país, una industria y un punto de vista privilegiados. Por eso, y casi de inmediato, comencé a escuchar los desplantes: “Pero eres del Reino Unido, allí cortáis los bosques para vuestro propio beneficio y ahora nos estáis impidiendo hacer lo mismo” o “trabajas en un negocio, sabes que no es tan simple, necesitamos ganar dinero”.

Durante algún tiempo, estos comentarios me paralizaban: ¿Quién era yo para juzgar las acciones de otros y su forma de vida? O, como papá (Mark Constantine, cofundador de Lush) siempre dice: “Nunca rompas el bol de arroz de otra persona”, así que decidí entender la situación lo mejor posible y aprender sobre la marcha.

No sabría decir con qué experiencia he aprendido más. Puede que haya sido el hecho de conocer a las personas que viven en el abrasador Sahara, en el norte de Ghana o en el sur de Marruecos, debido al cambio climático; presenciar la tala ilegal de árboles en la Amazonía peruana; o escuchar el impacto que tiene la colonización en las personas indígenas de Australia y Canadá. Una lista que sigue y sigue.

Un buen día conocí a un amigo que lo cambió todo, Paulo Mellett. Llegó a la empresa a través del amor y la pasión, y aquí conoció a la que pronto se convertiría en su esposa, Ruth. Con algunas cicatrices de guerra, acababa de salir del campamento de guerreros ecológicos, donde Greenpeace lo había entrenado para escalar centrales eléctricas de carbón.

En la cima de su carrera como activista, Paulo apareció en la portada de un periódico nacional, ondeando una bandera sobre las Casas del Parlamento de Londres. Era una persona carismática por naturaleza (tal y como lo imaginas) y tenía un gancho que no lo tenía nadie.

Paulo fue bastante claro sobre una cosa: el activismo nunca iba a cambiar el mundo sin un factor clave y, para explicarlo, citó a Buckminster Fuller: “Para hacer que el sistema se quede obsoleto, hay que reemplazarlo por uno nuevo”.

A partir de ahí, dejó las acciones directas y se centró en construir soluciones, en vez de luchar contra los problemas.

Paulo se enfocó entonces en la permacultura, un movimiento que nació en 1970, década en la que se produjo el despertar de la conciencia ecológica mundial. Dos australianos decidieron fusionar sus conocimientos con el saber local, la ciencia moderna y la agricultura para crear una ciencia llamada agricultura permanente.

La permacultura ha sufrido muchas reinvenciones, pero en el fondo se trata de un manual de diseño que explica cómo aprovechar el poder y los patrones de la naturaleza en beneficio de la agricultura; así, es posible conseguir un uso mucho más sensato de los recursos de la Tierra. Esta ciencia que fue una unión de lo antiguo y lo moderno, nació con la observación. Así es como me lo vendió Paulo, con quien me embarqué en un viaje de descubrimiento poco después; solía llamarme su facilitador.

Juntos reunimos una pequeña cantidad de dinero para poder buscar y financiar a aquellos que querían vivir con la naturaleza, y no solo de ella. El proyecto era idealista y los primeros años fueron emocionantes, ya que creamos el fondo Sustainable Lush (SLush). Sin embargo, una vez más, habíamos caído en la trampa de usar el término “sostenibilidad”, cuando en realidad asistíamos a la restauración y regeneración de los sistemas ecológicos y sociales, lo que se traducía en una mayor prosperidad para todos. Satish Kumar, ecologista y editor de la revista Resurgence, solía describir la regeneración como:

Un juego armónico de “tierra, alma y sociedad” (Soil, Soul and Society), que se entrelazan para crear un futuro equilibrado.

Mientras Paulo y yo continuábamos explorando SLush, comprobé de primera mano que con el uso adecuado de la tierra, incluso los ríos al borde de la sequía pueden recuperarse, solo hay que plantar, de forma cuidadosa, árboles nativos (que estabilizan las riberas y ralentizan la liberación de agua a las corrientes). También vi que plantando cultivos de manera que se respete la naturaleza, te beneficias de lo mismo que hace un bosque; y, más allá de conseguir temperaturas y precipitaciones uniformes, estás poniendo los cimientos de la fertilidad y la biodiversidad.

He visto bosques que producen más alimento que una cosecha solitaria cocinándose bajo el sol. Por supuesto, todo fue un proyecto experimental y no todo lo que Paulo y yo esperábamos que pasase se hizo (o se ha hecho) realidad, pero esto era nuestra razón de ser y lo sigue siendo, el soplo de inspiración que nos llevó a buscar más allá de la sostenibilidad, que fluye a través de los esfuerzos de los demás y que nos acercó a nuestro objetivo final: convertirnos en una empresa que intenta hacer del mundo un sitio mejor.

La ilusión de Paulo se truncó en Ghana, donde enfermó de malaria cuando experimentaba con terraplenes y presas, y cinco meses después murió en Brasil por complicaciones. Sin embargo, sus lecciones no se han quedado solo en eso; aunque idealistas, la mayoría se ha hecho (o se harán) realidad.

Lo más difícil de conseguir en el siglo XXI es una sociedad que no requiera la destrucción total del mundo a su alrededor para sustentarse. Hemos visto muchos proyectos que proporcionan ingresos económicos, medios de vida y un beneficio continuo a las personas y al ecosistema.

Cuando Paulo y yo conocimos a Gregory Landua, de Terra Genesis International (un equipo de asesores en permacultura), en San Francisco, nos dijo que había un nuevo término que definía bien de lo que hablábamos: “regeneración”. El concepto encajaba muy bien en la pregunta que rondaba nuestras cabezas: ¿es suficiente la sostenibilidad? Así que empezamos a usarlo para ampliar el concepto de permacultura, con el que la gente se sentía confundida o desorientada.

A partir de este punto, empezamos a pensar en cómo podíamos llevar el proyecto más allá del grupo de personas al que apoyábamos, para que pasase a toda la estructura comercial y tuviera así un mayor alcance.

Está claro que se trata de un proceso que avanza poco a poco. Sin embargo, el año pasado nuestros clientes compraron 100 hectáreas de plantación de palma en Sumatra, que ya han sido taladas. El proceso de restauración forestal ha comenzado en el 50% de la tierra, mientras que el otro 50% se destinará a la agrosilvicultura. En esta mitad se plantarán árboles y plantas de frutos comestibles, que actuarán como una forma más biodiversa de cultivar alimentos y generar ingresos para los agricultores que, engañados, se mudaron desde islas y pueblos vecinos para enriquecerse con el aceite de palma. Creo que este era el modelo que describió Paulo, para revivir los ecosistemas y sustentar a las personas en la próxima generación, la regeneración.

Ser sostenible, sostener, sugiere que la vida continúa a pesar de nosotros y nuestras acciones, pero regenerar ya es un marco de pensamiento totalmente nuevo. La regeneración significa que la vida prospera gracias a nosotros y con nosotros. Está la opción de forzar la situación para ir más allá de los patrones naturales y los límites de la vida hasta que, como los astronautas, que se quedan a la deriva en el espacio, sea demasiado tarde para salvarnos. O, existe una alternativa que es volver a abrirnos paso dentro de los límites para utilizar soluciones equilibradas y pragmáticas que permitan que la vida prospere.

Este es un problema de diseño y no de naturaleza humana. Hemos creado una sociedad desde nuestra imaginación e ingenio. Sin embargo, esa imaginación estaba mal informada y limitada. Ahora necesitamos una ‘actualización del sistema’, pero una importante, que permita los cambios necesarios y la regeneración puede jugar un papel fundamental en todo esto.

Me gusta imaginar un mundo en que las industrias surgen para limpiar los ríos y océanos, plantan bosques y nos permiten vivir en armonía con el mundo. Para mí lo demás no tiene sentido.

¿Es una idea utópica? Sí ¿deberíamos luchar por conseguirla de todas formas? Probablemente sí, porque… ¿Por qué no?

El Premio Lush Spring, organizado por Lush y la cooperativa Ethical Consumer Research Association, ofrece una dotación económica de 200.000 libras y otras actividades de apoyo, para ayudar a proyectos de todo el mundo que luchan por conseguir la regeneración ambiental y social.

Lo más difícil de conseguir en el siglo XXI es una sociedad que no requiera la destrucción total del mundo a su alrededor para sustentarse.

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